El diez y tantos de agosto reingreso a la escuela, esta vez para ir con camiseta azul.
Chales, yo que estaba disfrutando tanto de mis vacaciones. Me queda un mes y ya me estoy agotando mis recursos de entretenimiento:

1. Un buen amigo (gracias, Alí) me hizo un apreciable préstamo: su PSP, sólo por la temporada vacacional; es que tenía muchas ganas de jugar Castlevania: SOTN y terminó por apiadarse de mi mundana desesperación. Lo devolveré al regresar a clases, de todas formas, ya me falta poco para terminarlo.

2. Pues como se puede percibir, he cambiado la interfaz a mi blog personal. ¿A poco no está de pocas pulgas? Sencillo pero enigmático. O eso creo.

3. Ya salí a vacacionar a Guaymas y no comentaré sobre ello.

4. Por esa maldita playa y esa maldita alberca y ese maldito aire endiabladamente helado me enfermé de gripa (lo puse como entretenimiento porque implica dormir más de 8 horas al día).

5. Me regalaron un libro del cuarto semestre del COBACH: "Estructura Socioeconómica de México" el cual me chutaré en este mes que queda (¡Gracias, cuñado!).

6. Otra cosa con la que de seguro me entretendré, por lo menos en el lapso de tres días, es limpiar y ordenar mi cuarto. Pero eso lo haré justo los tres días antes de entrar a la escuela.


A decir verdad, mis vacaciones han sido de las más aceptables que he tenido. No tengo salud, ni dinero, pero sí mucho amor: mi Gerardo. <3
Y me reconcilié con The Cure 

La patria es un invento


Para mí, eso de "trampa" tiene aplicabilidad en la mayor parte de los países latinoamericanos, que le quedara a México es por eso.
Tienen una idea más o menos clara de cómo pienso: Irme. Pero no os exasperéis, que malinchismo no es.
El peor invento de todos los tiempos.


Recordé una de las clases de Historia en la Escuela Normal del Estado acerca del patriotismo e identidad personal y colectiva -nacional-, cuando la maestra preguntó que si tuviéramos la oportunidad de irnos del país ¿La aprovecharíamos? Mi respuesta fue un sí, sin preámbulos. Las de mis compañeros fue un no. Me sentía muy rara, precisamente, anti-patriota, lo que me viene valiendo madres. 
También pensé en que probablemente sea una cobarde más, pero tampoco es el caso; no creo que sea de cobardes el aprovechar ese tipo de oportunidades, donde si me voy, es por mejorar, aspecto que no habría podido llevar a cabo de quedarme en la situación anterior.
Después de pensármelo un rato, aquí va.

Me gustas tú.
Porque nunca dejes de ser, tan natural y gracioso como siempre,
siempre me demuestras que estás ahí,
porque te extraño y me extrañas,
porque me quieres y me respetas (ya sabes lo que digo del respeto),
porque me abrazas y me cuidas,
me cocinas y me llevas a pasear,
escrutas todos mis gestos, movimientos y frases, lo que me encanta,
eres un ser 99% ternura y 95% hostilidad con los demás,
me gustas porque me gusta que me digas cosas bonitas al oído,
que me recuerdas lo importante que soy para ti,
me gustas porque me gusta cuando recordamos el preludio de esta bonita relación.

Me gusta que seas tan tú, tan Gerardo: comprensivo, extrovertido, loco, mimado, cursi y tierno.
Me gustas porque me sacas sonrisas a cada segundo,
me gustas porque me gustan tanto tus ojos.
Me gustas porque a veces eres el niño más curioso y al momento eres un adulto muy amargado;
me gustan tus caricias, tu plática, tu retórica, tu manera de percibir al mundo, tu manera de abrazarme
y tu manera de besarme.
Me gustas porque me quieres y porque yo te quiero.
Me gustas porque eres mío. Sin más. Tan mío que te puedo encontrar entre billones de personas
Te quiero, Gerardo.



Me gustas por radical
aunque nunca tengas mi punto de vista.


Me gustas porque no eres de aquí,
eres de allá, donde viven las estrellas.

Me gustas por irreverente,
no escondes nada en las manos,
tampoco en los bolsillos, como debe ser.

Me gustas porque tus ojos son flechas,
Tus cejas el arco, y tus pestañas la Luna.

Me gustas porque estás loco
y porque quizá seas el último cuerdo.

Me gustas porque apareces una noche
y desapareces por siete, y está bien.

Me gustas porque eres único y puedo
distinguirte entre 26 millones de personas.

Me gustas porque sonríes
mostrando los dientes, sincero.

Me gustas porque eres diferente
y contrastas bien con el mundo.

Me gustas porque tu nombre: Gerardo
va bien junto al mío: Dulce María,
y entre los dos reunimos las cinco vocales.

Me gustas porque eres lo mejor
de un lunes, un miércoles y un viernes,
y un día puede ser la diferencia
entre ser o no ser, feliz.

[Por Antilógico, ligeramente modificado por aplicabilidad]

Hoy

es mi cumpleaños. No, realmente faltan 37 minutos, pero qué importa.


Desde que tengo 15 años, lo celebro con esta canción.
Tal vez sí sea una amargada después de todo, la fama me la he ganado a pulso.




Te quiero, Gerardo. No será un mal cumpleaños después de todo, pues el mejor regalo es que estés tú a mi lado.



En tu sonrisa


Ya empieza tu sonrisa,
como el son de la lluvia en los cristales.
La tarde vibra al fondo de frescura,
y brota de la tierra un olor suave,
un olor parecido a tu sonrisa,
y a mover tu sonrisa como un sauce
con el aura de abril; la lluvia roza
vagamente el paisaje,
y hacia adentro se pierde tu sonrisa,
y hacia dentro se borra y se deshace,
y hacia el alma me lleva,
desde el alma me trae,
atónito, a tu lado.
Ya tu sonrisa entre mis labios arde,
y oliendo en ella estoy a tierra limpia,
y a luz, y a la frescura de la tarde
donde brilla de nuevo el sol, y el iris,
movido levemente por el aire,
es como tu sonrisa que se acaba
dejando su hermosura entre los árboles...

Arremetiendo contra mi egoísmo e indiferencia... hoy sólo pienso en hacerte feliz.


Perfecta

and something good, isn't?

Todo arde si le aplicas la chispa adecuada.



...Patria.
Mis ojos están puestos en ella. No sé cómo ni cuándo, pero allá estaré, estudiando una maestría o a ver. Viviendo.
Esa es una de mis metas y claro que la cumpliré.

España está cerca de Francia, de Londres, de Alemania y de Italia, pretextos sobran.
Aquí es cuando digo: "Ya me vi".

Amargada, soy

Esto de la cuenta regresiva nunca se había ido tan lento. A sólo tres días del CAF no parezco ser yo. En anteriores convenciones, en este día estaría estresada 'mil', antipática, frustrada y enojada; pero hoy no. Ando más rara de lo normal, pero lo puedo entender.


Lo que no entiendo, y la verdad no creo que lo haga algún día, es el por qué el fútbol (el mundial) vuelve locos a todos :/ ya conozco la razón ésa de que: "Es que son los mejores del mundo" ¿Y qué, carajos?
Digo, a mí me vuelve loca Doctor Who, pero no es para tanto. 
Descerebrados, ya lo decía muy bien Carolina Aranda Cruz de tan sólo 10 años: "Pobre México nuestro, tan cerca del fútbol y tan lejos de la ciencia". Cerca, sí; victoriosos, nunca.


Citándome a mí de un estado de facebook, que a su vez, cité de una nota en la página de Hazme el Chingado Favor: 
Estoy amargadísima porque odio al América, Chivas, Cruz Azul, Pumas y no creo que México va a ser campeón del mundo. Soy una maldita amargada por no escoger un partido político y porque en mi vida he ido a votar; estoy amargada por no creer en ninguna religión y por odiar a todos los ateos, estoy amargada por renegar del hombre y sus reglas.