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Por Liniers

Sé que nunca más encontraré nada ni nadie que me inspire pasión. Tú sabes que ponerse a querer a alguien es una hazaña. Se necesita una energía, una generosidad, una ceguera… Hasta hay un momento, al principio mismo; en que es preciso saltar un precipicio; si uno reflexiona, no lo hace. Sé que nunca más saltaré.
Jean-Paul Sartre
Comparto este fabuloso texto que me encontré en una de las redes sociales, lo obtuve de aquí.
Desde que tengo uso de razón me recalcaron que tenía que esforzarme por conseguir lo que creo merecer, que no podía rendirme aunque la condiciones fueran adversas, me enseñaron a luchar por las cosas, me enseñaron a ser fuerte y me explicaron de mil formas, como debía sujetar lo que ilusoriamente creía que era mío. Sin embargo, no me enseñaron a ser sabia, no me dijeron que también es bueno soltar aquello que no conviene y que puede representar muchos dolores de cabeza, sufrimiento y pérdida de tiempo.
Aprendí con el pasar de los días y después de varios tropiezos, que la demostración más clara de que algo funciona, es que fluye de manera espontánea y que no tiene la necesidad de ser forzada para que prospere. Pero en aquel entonces, mis deseos y expectativas eran tan fuertes que no podía ver las cosas como son, sino como yo quería que fueran, por eso presionaba por aquí y por allá para que las situaciones que anhelaba se dieran.
En mi afán por buscar la felicidad me volví infeliz, porque sufría durante todo el camino sin disfrutar del paisaje y del proceso, pues solo pensaba de manera ansiosa en la tan anhelada meta, que al final resultaba siendo algo diferente a lo que yo pretendía.
Como dice un popular meme que circula en las redes sociales y que inspiró este post, “Si tienes que forzarlo no es tu talla” y esto aplica para todos los aspectos de la vida, desde los más superficiales como la medida de un vestido o un par de zapatos, hasta para el trabajo, las amistades y las relaciones de pareja.
Cuando esperaba que alguien me quisiera de la misma forma en que yo lo quería. Cuando me empeñaba en mantener un amor que hace rato había muerto. Cuando deseaba que todo sucediera de la manera milimétrica en que lo había calculado. Cuando pretendía cambiar a personas y circunstancias que estaban fuera de mi alcance. Cuando era más el dolor que la alegría pero me negaba a aceptarlo. Cuando no entendía que si la frescura se pierde, todo se marchita.
Porque no era consciente de que muchas cosas bonitas simplemente suceden sin haberlas planeado y se dan de tal manera que no es necesario el sudor, el sobresfuerzo y las lágrimas, entonces todo se convierte en un regalo porque no hay imposición, no hay expectativas y no hay miedo de perder algo que no se tiene, que es prestado pero que se disfruta mientras dure y por eso se recibe con toda la apertura posible.
Desde entonces no me gusta que me presionen y desde luego yo tampoco lo hago, el amor crece cuando tiene espacio para respirar, es algo parecido a sembrar una planta, pues la situación florecerá en el tiempo preciso y no cuando a mí me dé la gana.


Hace unos días, al fin vi la película "The Perks of being a wallflower", con la participación de Emma Watson, Logan Lerman y Ezra Miller. Es una película que te invita a concientizarte y hacer algo en contra de afamado bullying, pero no es la clásica cinta para adolescentes, pues lo que quiero comentar es un detalle más profundo, el detalle de la aceptación de uno mismo, del amor propio, del mal llamado egoísmo en un intento por quererse y apreciarse y protegerse contra todo mal y toda persona tóxica. 
Se desarrolla bajo el tagline "We are infinite" (somos infinitos) y el que llamó mucho mi atención: "We accept the love we think we deserve" (Aceptamos el amor que creemos que merecemos).
¿El amor que creemos que merecemos va acompañado de golpes, mentiras, violaciones, humillaciones...? Si tú lo crees así, entonces sí, es el amor que mereces. Pero si no, ¿por qué debes aguantar tales maltratos solo porque ese amor que tú sientes hacia el vicimizador no te permite liberarte o ver las cosas con claridad?
Ningún precepto que te diga que todo eso está bien es válido o justo, ¡deshazte de ellos! ¡Quiérete, apréciate, cuídate! 
A veces recuerdo la frase que dicta también "Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser", de García Márquez, y es cierta, también es cierto que yo no tengo por qué aceptar ese amor que para mí pueda representar mas que migajas o insuficiente. Valoro mucho mi capacidad de amar, y valoro aun más mi capacidad de ser amada como yo quiero serlo, exijo serlo, al  mismo o mayor nivel de vuelta. No puedo ni debo quedarme con quien me da menos de lo que espero. ¿Expectativas? Sí. ¿Egoísmo? Pues, no. ¿No?
En ese intento, el que menciona el texto de arriba, el de empeñarme en salvar algo que ya está muerto, siento que me perdí, cosa más triste y desesperante es que aun no logro encontrarme. 

Hoy, a primero de 1 enero del 2016, estoy sentada en la sala de mi casa, sobre mí tengo una frazada y el estómago lleno de un postre delicioso que hice para la cena de nochevieja.

Desde hace algunos días, mi mente se ha dedicado en el montón de palabras que quiero escribir, para expresar toda mi gratitud hacia el año que acaba de terminar. 
Puedo sentenciar que fue un año lleno de primeras veces (y espero que cada año siguiente sea así), las cuales tengo toda la intención de escribir extensamente a continuación.
*Aclaratoria: están ordenadas cronológica y no por orden de importancia.  

1. Fue la primera vez que usé calzones rojos. No es mi afán intrigar ni inquirir en que un simple acto supersticioso sea más poderoso que las propias acciones que se requieren para tener amor en tu vida, ni mucho menos quiero sugerir que fue gracias a los calzones que inicié una nueva relación después de aquella ocasión hace 3 años que decidí que no tendría más relaciones amorosas. Solo es un hecho divertido y curioso que nunca había accedido a hacer. Así inicié el año, con esa primera vez: sencilla y sin sentido ni lógica. 

2. Viví con alguien diferente a alguno de mis parientes o roomies, es decir, con una pareja. Aprendí a debatir un miedo arraigado en mi mente que consistía en no ser capaz de compartir mi espacio vital con alguien. Fue bueno y fue esporádico.

3. Viajé con mi pareja a la Ciudad de México. Fue un viaje lleno de altibajos, decidí terminar la relación al regreso. Es la primera vez que viajo a un lugar fuera del estado con la persona con quien comparto lazos amorosos.

4. Experimenté una relación de dependencia emocional culerísima. Aprendí que debo evitar eso a toda costa por siempre. Temo que eso me haya hecho catalogar este periodo de enamoramiento como el peor de mi corta existencia. Nadie se merece enamorarse de alguien que no se quiere a sí mismo y que está dispuesto a propinarte decepciones y el peor de los daños que hayas sufrido jamás. 

5. Eso me llevó a la quinta primera vez de mi vida: unfriend someone from my social networks. Cuando termino una relación, suelo mantener relación no cercana con esas personas, pues forman parte de mi vida, de mi pasado, pero no permito que se impregnen tanto en mi presente y mucho menos en mi futuro. Pasó que sus publicaciones se tornaron molestas y decidí, en un acto de valentía, eliminarlo de mi vida virtual, nunca había eliminado a alguien (que haya representado algo importante en mi vida) y por eso mi mente estaba algo dubitativa al respecto.
Un "chinguesumadre" proveniente del lado más recóndito de mi corazón puritano me dio el empujoncito que necesitaba para desmepeñar tal proeza. Y la verdad es que se siente a toda madre, es como un acto catártico, un masaje reiki o una alineación de chakras.
Además, es un parteaguas en mi toma de decisiones sobre a quienes les permito vigencia en mi vida, a todos les digo que mantener relación con personas tóxicas no es una decisión saludable.

6. Obtuve mi primer carro. Es un bonito auto color rojo, modelo 2006. Me ha costado bastante trabajo mantenerlo, y siento que no vale la pena. Ya veremos si lo termino vendiendo en este 2016. Tener un carro está sobrevaluado.

7. Viajé sola, dos veces, a la Ciudad de México. En mi intento por ser aceptada en a UNAM, viajé a a la capital en dos ocasiones para presentar dos exámenes. El 15 de enero publicarán los resultados.

8. Es la primera vez que digo "sí" a muchas cosas.
-Dulce, ¿vamos a una fiesta? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a la playa en tu carro? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a Disneyland? -Vamos.
Creo firmemente que la felicidad radica en los pequeños momentos que nutren esta existencia vana y sin sentido en su mayor parte del tiempo.

Me estoy encargando de valorarme más a mí, a mi familia, a mis amigos, a mi tiempo.
Me gusta mi vida, me gusta lo que soy y cómo soy, y no estoy dispuesta a que nadie más me haga pensar lo contrario.

Es curioso que la mayoría de las personas esperan a que inicie otro año para comenzar a cambiar esos aspectos de su vida que no encuadran con el ideal que manejan o les han venido imponiendo. No es necesario esperar al primer minuto de enero para agradecer por lo que se tiene (material o no material) y apreciar las cosas buenas de la vida, mucho menos para por fin hacer eso que siempre deseaste. La felicidad es un camino, no un destino. Prefiero vivir sin tener en cuenta la cuenta de los años, los meses o los días. Decidí dejar de sorprenderme por la celeridad del transcurrir del tiempo, ¡que pase y ya!

De Spock (personaje de Star Trek, interpretado por Leonard Nimoy, quien falleció en febrero del 2015), puedo tomar prestadas algunas de sus frases chingonas y aplicarlas para el año que acabó y para este año que comienza:


“For everything, there is a first time.”

“You cheated.”

“You lied.”

“Let’s see what’s out there.”

1. No es tu ansiedad la que te hace ser insegura, eso lo causa que él o ella no te respete

Puedes intentar convencerte a ti mismo todo lo que quieras de que cuando él o ella revisa su celular por una hora justo después de haber tenido sexo contigo, es algo totalmente inocente. Pero eso no cambiara la realidad: no lo es. Él o ella no revisa de manera escondida sus mensajes frente a ti porque tu ansiedad te haya arruinado, sino porque no te respeta. Mereces a alguien mejor.

"I was scared of sleeping. I felt the most raw panic in complete darkness. Actually, complete darkness wasn't scary. It was that little bit of light that would cast a shadow — a terrifying shadow."

"They keep telling me to breathe. I can feel my chest moving up and down. Up and down. Up and down. But why does it feel like I'm suffocating? I hold my hand under my nose, making sure there is air. I still can't breathe."

2. No es tu ansiedad la que causa que pienses demasiado en las cosas, es que tu pareja esté en la casa de su ex a las 2 de la mañana y te mienta al respecto

¿Es algo terrible el que uses “encuentra a mis amigos” para saber donde esta? Sí, lo es. Pero no acudas a la aplicación de horóscopos para ver si la razón detrás de esto es que Mercurio esté en ascenso. Mercurio no lo está; tu pareja simplemente apesta.
"A captive of my own mind. The instigator of my own thoughts. The more I think, the worse it gets. The less I think, the worse it gets. Breathe. Just breathe. Drift. It'll ease soon." 
"Cuts so deep it's like they're never going to heal. Pain so real, it's almost unbearable. I've become this ... this cut, this wound. All I know is the same pain; sharp breath, empty eyes, shaky hands. If it's so painful, why let it continue? Unless ... maybe it's all that you know."


3. No es tu ansiedad la que te causa problemas de confianza, es tu pareja la que lo hace

No estoy diciendo que no debes confiar en la persona con la que estás, pero si él o ella dice una cosa y lo/a ves hacer otra cosa, tienes motivos para desconfiar. Si lo o la enfrentas y se victimiza o te hace sentir mal sobre mencionarlo, deja a esa persona. Busca a alguien con quien puedas hablar de lo problemas que tengan, y que te deje sintiendo mejor por haber iniciado esa conversación.
"You were created for me and by me. You were created for my seclusion. You were created by venomous defense. You are made of fear and lies. Fear of unrequited promises and losing trust so seldom given. You've been forming my entire life. Stronger and stronger." 
"No matter how much I resist, it'll always be right here desperate to hold me, cover me, break down with me. Each day I fight it. 'You're not good enough for me and you never will be.' But there it is, waiting for me when I wake up and eager to hold me as I sleep. It takes my breath away. It leaves me speechless."

4. No es tu ansiedad la que causa que te sientas necesitada/o, eso lo causa el que tu pareja no reconozca que estás en su vida

Tu ansiedad no es el motivo por el cual quieres que te presente como su novia a los demás. El motivo de que lo quieras es que quieres sentir que está orgulloso de tenerte. Quieres ser deseado y no es por causa de tu ansiedad, es porque mereces ser tratado con respeto.
"It's strange — in the pit of your stomach. It's like when you're swimming and you want to put your feet down but the water is deeper than you thought. You can't touch the bottom and your heart skips a beat."
"My head is filling with helium. Focus is fading. Such a small decision to make. Such an easy question to answer. My mind isn't letting me. It's like a thousand circuits are all crossing at once.

5. No es tu ansiedad la que está arruinando la relación. Deja de culparte a ti mismo

Por favor, deja de decirte a ti mismo que la relación estará mejor si arreglas tu ansiedad porque no será así si estás con una persona tóxica. Si sufres de ansiedad crónica y estás buscando ayuda profesional, tu pareja debería estar a tu lado, levantándote. Si no lo hace durante tus peores momentos, no estará nunca para ti.
Tu ansiedad no es una maldición, es quien eres. Es lo que te hace ser la persona maravillosa que eres.

"A glass of water isn't heavy. It's almost mindless when you have to pick one up. But what if you couldn't empty it or set it down? What if you had to support its weight for days ... months ... years? The weight doesn't change, but the burden does. At a certain point, you can't remember how light it used to seem. Sometimes it takes everything in you to pretend it isn't there. And sometimes, you just have to let it fall."

Trabajo fotográfico de Katie Crowford
Texto de Upsocl
Las relaciones humanas, ¡qué dolor de cabeza! Y como tales, suelo cortar aquellas relaciones que están siendo fallidas, puede ser una amistad o un noviazgo, las corto de tajo.



¿Para qué he de mantener contacto alguno con una persona que me ha hecho daño sobremanera? ¿Con qué motivo guardar conexión con alguien que tan solo con su forma de pensar mancilla tu existencia? No hace falta la hipocresía, solo la seriedad de mantener tu seguridad y entereza, portar el estandarte de la verdad, no hace falta aparentar humildad ni fortaleza, no, porque es más importante seguir siendo tú, con lo poco que te queda después de haber salido a rastras de ese ciclo; porque en realidad tú no fallaste, tú no hiciste añicos la confianza de aquella persona -otra vez-.

Cortar, cercenar, mutilar relaciones como si de hierba mala se tratase.

Hay que saber ser lo suficientemente fuerte y tener lo básico de AUTORRESPETO como para caminar lejos de aquello que ya no te sirve, no te fortalece ni te hace feliz.

Nunca toques algo con la mitad de tu corazón. 


De esto se tratan las relaciones humanas. 



Estoy reciclando escritos desde ultratumba, es lo mismo que reafirmar aprendizajes y conocimientos adquiridos.
Esto fue del 2010, aplicable 100% a mi presente 2015.

El sentimiento de irte sin tener la oportunidad de demostrar que no estás equivocada es equiparable a que te roben tu cartera sin tiempo de defenderte.
Al final, no importan las cosas buenas que hayas sido capaz de hacer. 


No me hablen de esperanzas vagas
persigo realidad.


Aprender implica apropiarte de un proceso y hacerlo tuyo, según tus construcciones mentales. Aprender implica que en caso de cometer un error, tus habilidades cognitivas te rindan cuentas con el fin de no volverlos a cometer. 
Aprender es un camino muy difícil, como docente lo sé muy bien. 
La cosa es que aprender de mis errores me ha costado más trabajo del que debería. 

Hoy me doy cuenta que no aprendí, realísticamente hablando, y me siento como una basura, quisiera obligar a mi cerebro a que aprenda, sin embargo, me veo imposibilitada pues ya he cometido de nuevo el mismo error: una segunda ocasión, y me siento como una soberana basura. 

Hoy, a mis escasos 26 -casi 27 años- puedo decir sin orgullo que me encuentro más rota y en calidad de asco.

Es una sensación de disgusto y decepción el saberme en una misma situación de hace algunos años. Exactamente la misma situación. 

A pesar de mis vicisitudes, TENGO que aprender. Y lo voy a hacer, aun si con ello me duela, por mí, solo por mí tengo el valor de seguir. 



Él es como un mago, hace aparecer unos sentimientos hermosos, los más bellos que este ser mundano ha podido apreciar jamás, dentro de mí, aquí, dentro de mi jaula de vértebras y costillas.

Recibo ese amor con el mayor júbilo de mi existencia, recibo todo lo bueno que él me ofrece; es mucho, deseo poder contenerlo el mayor tiempo posible, y darle todo lo que yo tenga y me sea posible, aun si es poco y se me vaya la vida en ello. 





Mañana será 14 de febrero... and I don't give a single fuck.

Un día, me dijeron algo referente a los ataques al corazón (o paros cardíacos o infartos, no sé): cuando el corazón sufre un infarto, éste mismo sufre fisuras físicas, como grietas o riachuelos que se abrieron paso a través de la corteza del músculo bombeador de sangre.



Este es mi tiempo, me repito cada vez que me levanto, como un mantra. 
Mi sagrado tiempo, el que dedico enteramente a curarme y repararme el corazón agrietado, porque si yo no lo hago, ¿quién lo hará? 
No, no he tenido la mala suerte de sufrir infartos o paros cardíacos, pero sí muchas malas suertes más, infortunios y designios malévolos con los que he aprendido invaluables destrezas y habilidades; 
"We’re stronger in the places that we’ve been broken." Dice Ernest Hemingway (Somos más fuertes en los lugares donde estamos rotos); y yo digo que, toda experiencia es buena, es mala si no aprendes de ella. 

Un ritual

Constituye una gran pérdida de tiempo y de esfuerzo mantener relaciones sexuales infelices y hasta cierto punto insatisfactorias con seres sedientos de placer carnal egoísta...
Besar, lamer un poco aquí y allá no es suficiente. "Lo más importante del sexo es el RITUAL, saber que hay dos buscándose más allá del inmediato placer" Efraim Medina.


 
Disfruto hacer esto: escribir mis idioteces en un sitio público y que a nadie le importe un carajo. 

Recuerdo perfectamente cuando empezó esta manía. Fue después de asistir a citas con una psicóloga del Centro de Salud Mental Dr. Nava. Después comenzaron los electroencefalogramas. 

Ciertamente, no me indicaron que escribiera lo que sentía y pensaba, pero una vez estando en su consultorio, lo hice, y hasta dibujé, y me gustó esa sensación de libertad, ese dejo de cargamento pesado para sentir la espalda un poco alivianada. 

¿A quién no le gusta sentirse así? Todos deben de tener su método o técnica para "alivianarse" la carga, quizá con drogas, golpeando cosas, gente o animales; mi manera es escribir. 

Me gusta escribir mis pelotudeces en este blog. 
No empecé en blogspot. Primero fue en modo arcaico, en hojas de un cuadernito que me encargué de desaparecer, luego me introduje en el mundo del internet, usé la plataforma xanga.com; después, me mudé a los blogs con terminación i.ph, por eso, por corto (las facilidades, ante todo). En un nuevo intento por mejorar y embellecer mi hogar virtual, decidí alojarme en blogspot. Es una dirección URL más larga, pero es muy funcional. 

A decir verdad, le he tomado mucho cariño a mi "home sweet home". Puede ser que en mi desesperado aullido de ayuda él es el único a quien puedo comunicarle exactamente cómo me siento, sin reprochar, sin preguntar nada de vuelta. 
No como con mi perro, con él puedo derramar agua salina por los ojos y acariciarlo durante el lastimoso acto, pero no me nace decirle todas estas cosas: ¡es un perro!

En la vorágine tecnológica, muchas computadoras, tablets y teléfonos inteligentes han visto mis peores y mis mejores momentos, sin embargo, mi blog es la única constante en la fórmula. 
He reído tanto, he llorado a montones ante y con él. 

Le debo muchos de momentos de epifanía, millares de pensamientos diurnos y nocturnos, millones de agradecimientos exacerbados y toda la plenitud que pueda haber en mi ser. 

Obviando el hecho de que sé que mi "home sweet home" dista mucho de ser el mejor blog del universo, también agradezco a mis lectores y seguidores. Son muy lindos al dejarme "chicles pegados debajo de la mesa" (así bauticé a los comentarios de cada entrada). Son muy lindos por el simple hecho de leer el mar de sandeces que me molesto en publicar y compartir. 
A la mayoría de mis lectores no los conozco, pero puedo apreciarlos bastante.

...Gracias.


Me pusieron el cuerno.
Hace meses (poco menos de dos años).

No me sentía con la plena habilidad para escribir acerca de este suceso tan importante y esclarecedor, de no haber ocurrido en ese tiempo y en esa forma, quizá, aun seguiría en la relación con esa persona, ¡gracias al cielo, me puso el cuerno!

Al enterarme, algo muy dentro de mí, o toda yo, más bien, se rompió en pedacitos, muchos y susurrantes pedacitos, como un vidrio cuando se hace trizas, cuando se hace polvo. Así. Luego, sobre el polvo y las trizas en el piso, le pasaron una llama y el vidrio se derritió.

SE SIENTE ENDEMONIADAMENTE HORRIBLE.

Primero, sientes la cabeza caliente, a punto de estallar, los dedos entumidos, lo único que deseas es salir corriendo a toda la velocidad que tus pies permitan. La respiración de acelera, pues el oxígeno no llega del todo bien a tu atrofiado cerebro.
Sientes el pecho ardiendo, el estómago te da un vuelco, quieres vomitar, los ojos te punzan, e inicia... el torrente que termina en mar de lágrimas. Es de ese llanto que te corta la respiración y te hace sollozar, como si te estuvieras muriendo por dentro, de ese llanto que hace que te corran los mocos tal cual ríos afluentes de agua pura, y te los tragas (te das cuenta cuanto sientes el sabor salado en los labios y en tu lengua). Pero no te importa, porque tu mundo se derrumbó, se hizo añicos, el saborear mocos es lo que menos merece tu atención ahora, y tú... tú sientes que no vales nada.

Te sientes pobre, te achicas, porque la persona en la que más confiabas, en la que depositaste toda tu confianza, tu vida entera, tus planes futuros, tu mar, tu esencia, tu espíritu... esa persona te estuvo apuñalando por la espalda durante un largo tiempo.
Te sientes una piltrafa, una cucaracha, una basura. Te quieres morir... o terminar de morirte.

¿Por qué, Dios, si es que existes, por qué permites que las personas podamos sufrir toda esta clase de sentimientos? ¿Por qué torturar de esta manera a tus hijos? Dios es un ser sádico, que se regocija cuando sus creaciones son masacradas de esta y diversas maneras.

Sin embargo, toda esta maraña de emociones te hacen sentir más vivo que nunca. Destrozado, derrumbado, podrido, pero vivo... aguantando lo que tenga que pasar, tus momentos solo, aguántandote a ti mismo, dándole vueltas al asunto una y mil veces hasta que te mareas, te recuperas, y vuelves a azotarte en tu palacio mental.
Te encanta martirizarte, recordar, vives en el pasado, te gusta, porque te conviertes en sádico, justo a imagen y semejanza del supuesto creador.

Te autoproclamas el culpable de todas tus desgracias y desdichas, y también el haber orillado a tu pareja sentimental a hacer todo lo que hizo, piensas que tú lo obligaste a que te dañara, y quizás es cierto. Fallamos, las personas somos máquinas diseñadas para fallar.

Logras conciliar el sueño y tus ojos amanecen pegajosos de tanta lágrima derramada. La mañana hace que llores nuevamente, y te sientas la peor escoria en el universo entero.
¿Por qué no simplemente dejar de existir... y ya?

No, tienes que aguantar, lo que venga.
Mi corazón y mi mente se alinearon y decidí concertar una cita con la persona con quien mi ex pareja me puso el cuerno, en un arranque de sinceridad y un armamento completo de valor, hablamos largo y tendido, pedí razones, pedí explicaciones, aunque no las necesitara, fue mi intento de buscar paz, de reivindicar mi moral ya pisoteada, fue mi intento de querer sentirme un poco mejor. Ah, sí, ella era mi amiga.

A él lo veo y ya no siento rencor. A ella la veo y no me inspira ni la más mínima sed de venganza. No como antes, antes mis deseos de sacarles los ojos con los dientes, arrancarles todos los pelos, cortarles la lengua con una navaja suiza, y cocinar su corazón a  fuego lento eran muy latentes. Ya no, ¿los perdoné? no sé, no me interesa saberlo.

El dolor pasa, siempre pasa. Tarda, pero siempre pasa, después, solo quedan las ganas de escribir todo lo que aquella ocasión te tocó sentir, ya sin sentir tristeza, ni arrepentimientos ni congoja.

Escribir esta entrada con la más neutralidad y calma posible no fue difícil.



Catarsis

Y hablando de soledad, es increíblemente sádico el hecho de visitar Facebook dirariamente.
Gran parte de mis amigos de secundaria, prepa y hasta universidad ya están formando una familia, ya se casaron, ya tienen una casa propia.

Mientras yo, bueno, me dedico a crecer laboralmente, enriquecer mi espíritu con lectura, educar generaciones de niños, organizar un evento friki, ver series de ciencia ficción y perdonar los agravios del pasado.
Creo que no me va tan mal, después de todo. Estoy dejando pasar aquello que me impedía transitar libremente por la vida.

A todos aquellos que me han hecho algún mal, siéntanse libres, así como lo soy yo en este momento.




La vida es bella. Lo que sucederá, sucederá y no presionaré para que ocurra.
Dejaré de buscar y permitiré que lo que me está buscando, me encuentre.
Es un río que fluye...


Con esta entrada, inauguro una etiqueta más: "Catarsis".



Tengo mucho tiempo sintiéndome así.

Pero esta gripa-sinusitis y la cama recetada han ayudado a "esclarecer" la situación. He tenido largos sueños, de los cuales me despierto sudorosa, ansiosa. Todo ello cumple una función.

Estoy sola, otra vez. He decidido, responsablemente, tomar un descanso en cuanto a noviazgos se refiere. Es muy cansado, de verdad lo es. Solo espero que de verdad, en esta ocasión sea fuerte, tal vez sea la soledad la que me orille a aceptar cualquier relación con tal de no sentirme tan mal, a la larga, este sin sabor se incrementa y hace que dañe a un tercero. Tengo ue ser fuerte para no dañar a nadie. 
Dulce, a la que no le gustaba la soledad, sabiendo que es the other side of the moon.
Dulce, la que añorará siempre, tiempos mejores, deseando volver al pasado.
Dulce, la sentimentaloide. Dulce, la idiota.



Hoy padezco del síndrome del viajero eterno... la extraña sensación de no pertenecer a ningún sitio.

Una de las cosas que más me cuesta explicar a alguien que siempre ha vivido en el mismo lugar, es la sensación de no pertenecer a ningún sitio. Es una especie de ansiedad, de no estar a gusto, de que falta algo… Yo lo llamo “síndrome del viajero eterno”, porque una vez que picas ya no hay vuelta atrás, y me he cruzado con muy pocas personas que sepan a qué me refiero. Los expertos lo llaman “choque cultural reverso” (y tiene un cuadro de síntomas médicos que os ahorro).
En su forma más sencilla, sería algo tal que así: al irte de una ciudad, tu memoria de esa ciudad se fija en ese momento y permanece inalterada para siempre. En nuestro nuevo hogar, siempre echaremos de menos esa ciudad e incluso idealizamos ese recuerdo. La realización de que uno sufre el síndrome se produce al volver y es por eso que esta enfermedad es tan cruel; es entonces cuando nos damos cuenta que ese lugar idealizado en nuestra memoria ha seguido evolucionando sin nosotros y que ya no tenemos esa familiaridad que recordamos. El efecto es más fuerte cuanto más distintas sean las culturas entre sí y cuanto más tiempo haya pasado (por norma general).
Y así entras para siempre en una dinámica en la que nada es casa. Quieres vivir en una ciudad collage de recuerdos, experiencias y personas. Una mezcla de estilos, arquitecturas, gastronomías… Una ciudad mezcla de los recuerdos de todas las ciudades que has amado. Pero esa ciudad no existe. :(
Y el que no ha viajado más que de vacaciones no lo entiende. Y te dirá “No es para tanto”. Y para él (o ella) casa siempre será un lugar concreto. Generalmente se entiende que tienes que vivir en otro lugar al menos un año para notar los efectos.
Sucede que cuando cuando vuelvo, en realidad, estoy deseando irme de nuevo. Esto es algo que he sentido muchas veces, pero no había acabado de entender a qué se debía.
También explica que conocer otras culturas te cambia para siempre, y que a pesar de no encontrarte “en casa” en ningún sitio, es un sacrificio que se volvería a hacer dada la oportunidad.
Pierdes en familiaridad de tu ciudad, lo ganas en familiaridad internacional; te conviertes en un animal de aeropuertos, y los check-ins y los controles de seguridad se convierten en algo trivial. Te conviertes en una persona más observadora y te resulta más fácil coger los principios básicos de la cultura en la que te encuentras y adaptarte a ellos.
Al final, uno debe dejar de preguntarse si se sentirá en casa algún día (o mejor dicho, en algún sitio) e intentar averiguar qué nos hace falta para sentirnos en casa ahora, donde estemos en este preciso momento.
Y los que son un poco nómadas sabrá que al final hay esas pocas cosas, o esas pocas personas que serán “casa” para nosotros allá donde vayamos. Y algunos tendrán la suerte de que esas personas les acompañen y casa será cualquier lugar.
A mis casi dos meses de vivir en la ciudad de Nogales, Sonora, decidí cambiarme de vivienda. La casa que elegí está a 5 minutos de la escuela donde laboro (caminando), es decir, está ubicada detrás de ella.

Vivo bien, tengo todo, excepto un microondas. Compré un refrigerador, tengo televisión por cable, internet inalámbrico, entre otros servicios.

Los primeros días me sentía rara: nunca, NUNCA, había vivido sola, y no me sentía mal por ello, pero me sentía rara, de repente me sentí sola. ¡Claro, idiota: es porque estás sola!
Después, terminé por acostumbrarme (ya he mencionado la rapidez impresionante con la que me acostumbro a las situaciones abrumadoras).

Disfruto la vida así. Hago lo que deseo a la hora que deseo y cómo lo deseo, pero eso no significa que no sea responsable.

En la escuela (mi trabajo) me va bien. Disfruto el trabajo con mis alumnos de sexto grado. Lo que se me dificulta bastante son las relaciones personales con los demás docentes. No me caen bien, y no les caigo bien. No me interesa hablarles, su plática es vana y vacía, especialmente las pláticas de las mujeres. He encontrado dos buenos amigos, hombres, sin embargo, las habladurías no se han hecho esperar, lo cual me viene valiendo MADRES.

Hoy más que nunca, reitero que esta es mi canción, la que me describe de principio a fin.
Y me encanta.




Sé que llegará el día
En el que no habrá herida
Causada por el odio
De los que no son igual.

Y sé que duele soportar
Que escueza tanto la soledad
Por no vestir como ellos
Y por ti misma pensar.

Te enciendes tal que una flor
Cuando suena tu canción
Le gritas en silencio al viento
Que es libre tu corazón.

Sin fronteras, sin nación
Sin credos, ni religión
Que no esclavicen al hombre
Jamás en nombre de un Dios.

A veces eres tempestad
Y tras la tormenta, eres paz
Pero te cuesta tanto
Saberlas utilizar.

Y opinas que la honestidad
Son los zapatos con los que andar
Y por brújula tus sueños
Y en tu mochila la lealtad.

Tú buscas en la educación
Un arma para ser mejor
Y no que te amaestren
O te domen con un "no".

Y en los libros de texto
Vas buscando un pretexto
Para escribir un verso
¡O pintar un corazón!.

Si tiemblas como un niño
Ante un beso o un guiño
Y piensas que sus labios
Son el retiro del dolor.

Si olvidas una afrenta
Y no tomas en cuenta
Al que habla con la bilis
Y corrompe la verdad.

Si necesitas respirar
Además de aire, libertad
Y el heavy es tu bandera
Siempre nos tendrás aquí.

Y aunque cueste una eternidad
Que te respeten por pensar
Sigue adelante y lucha
No estás sola, ¡somos más!

New life


La muchacha quería salir de Hermosillo, Sonora, México; ya lo hizo, pero tiene muchos miedos.

Las cosas en casa no iban muy bien, mi anhelo consistía en que la hora de mi partida llegara lo más rápido posible. Llegó y me tomó desprevenida.
Lloré tanto al despedirme de mi hermana. Era increíble que ella y yo nos separaríamos, después de 21 años de estar juntas.
Ahora ella me hace mucha falta.

Mi plaza docente me fue asignada en una ciudad, dentro del mismo estado, se llama Nogales. Es un lugar muy pintoresco: está entre un montón de cerros; me recordó a Guanajuato.
El paisaje en general es lindo, a la entrada de la pequeña ciudad, los cerros están verdes.
Acá neva, aunque sea desierto. En parte, fue una de las razones por las que escogí este lugar, como nunca he visto nevar, esta será mi oportunidad. Además, ahorita en verano no hace tanto calor como en la capital.
Las desventajas de vivir en un clima tan frío es que me enfermaré más seguido.

Mi casa es un departamento dentro de un conjunto de departamentos en renta, vivimos tres personas: dos mujeres y un hombre, distribuidos en dos recámaras. Aún estamos en el proceso de adaptación, amueblando y detallando la vivienda. Me molesta que esté arriba de un cerro, la empinada es muy cabrona, una se agita demasiado cuando va subiendo.

Extraño la capital, extraño mi casa, extraño mi cuarto, la comida de mi mamá, a mi familia más que a nada.
Solo espero que el tiempo se vaya rápido y yo esté de nuevo en mi querida casa, a pesar de que la relación con la señora no vaya bien. También espero que este distanciamiento sea cosecha de cosas buenas, como madurar, aprender muchísimo de mí, así como a cocinar y administrar mi dinero.

Por lo pronto, debo plantearme permanecer fuerte, como siempre, aunque me esté desmoronando en añoranzas y nostalgias por dentro. Debo acostumbrarme, adaptarme, sobrevivir y seguir.
Me siento un poco triste.


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Ya es mi quinto día en Nogales.
No es muy grande, si recorres Nogales por todo el bulevard principal, harás como máximo 30 minutos. Ya conozco la mayoría de las rutas de camiones. La ciudad está llena de negocios de servicio de cambio de moneda (pesos por dólares y viceversa), puesto que es ciudad fronteriza.
Justo ayer que andaba en uno de los camiones, llegamos a una enrejada de barrotes grandes y gruesos, me pregunté qué escuela o instituto sería ahí, ni escuela, ni instituto, esa madre es la línea internacional; sí, del otro lado es Estados Unidos de América. Fue impresionante, de un lado estaba la podredumbre, la mediocridad, las calles sucias y descuidadas; y del otro lado, la grandeza y magnificencia de los EEUU: las calles muy limpias, árboles cortados y el césped cortado. Sí se nota la diferencia, abismal diferencia.

Creo que ya me acostumbré. Sabía que sería rápido, pero no me imaginé qué tan rápido sería, hasta siento que no extraño Hermosillo.
Trato de verle el lado amable y bueno a las cosas, en estos cinco días hemos buscado atajos para que el camino sea menos cabrón para llegar a casa. Justo hoy decidí buscar uno más y lo encontré: me siento muy feliz por eso.

En la escuela primaria Héroe de Nacozari, donde trabajo, las cosas marchan bien. El día martes (cuarto día de nogalense) se presentó un altercado con una maestra soberbia, de nuevo ingreso como yo, pero creo que actué bien y sobre todo justamente, ya que, quien la conoce, se pone de mi lado, diciéndome: "Qué bueno que no la dejaste hacer lo que ella quería, es que así está acostumbrada". También me siento bien por ello, aunque seguramente, ya me odia y me ha echado hasta de la madre.
Pero así soy yo: me busco enemigos por donde sea: siempre digo la verdad y trato de actuar con justicia.

El punto es que le pelée el quinto grado. Y me lo quedé.
Ayer martes, mis compañeros y yo compramos los boletos para Hermosillo, el fin de semana estaré por allá.

En la casa aun nos faltan ciertos electrodomésticos, como un horno de microondas y una lavadora con secadora. Es necesaria la secadora, aquí amanece la ropa congelada en invierno y difícilmente llega a secarse. También hacen falta algunos muebles, como un comedor y sillones, pero la cosa ahí va, poco a poco vamos adecuando la casita para vivir a gusto.
Me está gustando la vida aquí, es sencilla, la gente pues, no es tan amable, pero sí ayudan en lo que les pides.

Ya quiero conocer mi salón de clases, decorarlo, limpiarlo, hacerlo mío. Quiero conocer a mis alumnos, pero no a sus papás.

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Hoy, sábado, estoy en Hermosillo, en mi casa. ¡Dormí tan a gusto en mi cama! ¡No quiero regresar a Nogales! 

Retomándome


Agua pura

Y o  m e  s i e n t o  p l e n a