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En un principio titubearon, pero
comenzaron este baile esperanzador
un baile que no necesita pies, ni derechos, ni izquierdos
un baile con el corazón, de un breve contoneo.

Tal cual dos galaxias destellantes y brillantes
maridan sus almas en un beso suplicante,
aquí, donde todo y nada sucede cada día
aquí, donde tierra yerma había
surge vida, fulgor y algarabía
es el universo que clama: aquí nacen maravillas. 

Tanta conmoción ha causado este candor
que al fin, el baile llega a su máximo esplendor
dos galaxias, sintiendo el calor de este danzón, 
mezclándose y acariciándose bajo un mismo resplandor. 

Allá en el horizonte se vislumbra
la gran luz que siendo supernova emanan
porque ya son inseparables
esos dos seres que eternamente se aman.



The Veil Nebula, 1.470 Light-Years away from the Earth! Credit: NASA/ESA Hubble Space Telescope


Hoy es uno de esos días en los que pensar es lo peor que me viene.
Uno de esos días en que el mundo se ha vuelto más pesado que de costumbre y la costumbre, es uno de esos días que no tengo ganas de existir, solo desaparecer, y desaparecer con muchas ganas, podría desaparecer gritando y riendo ahora mismo, bailando, pero no llorando.
Uno de esos días en que debo tanto a tanta gente, en que solo pienso en mandar todo a la mierda, soltar todo y largarme, ¡qué fascinante!, dijera Silvio.

Partir a un viaje a las estrellas, un viaje al inframundo, un viaje al centro de la tierra, a la luna, a Tomboctú... a la chingada.

Pasa que pesa mucho el pasado, el bagaje con el que viajo siempre y no deseo agregarle más peso, no; estoy cansada.




Me apasiona el hoy pero siempre desde el ayer (¿me apasiona, dije?), y es así como a mi edad el pasado se vuelve presente y el presente es un extraño y confuso futuro donde chicos con tricotas y muchachas de pelo suelto beben sus cafés creme y se acarician con una lenta gracia de gatos o de plantas.

Julio Cortázar, Rayuela. Capítulo 21.


Mi autorreparación lleva casi 3 años y presiento que le falta un mucho más. 
Por si estabas con el pendiente.

Made of stars


So do I, dear Carl

Voyeurista y contemplativa. Me gusta mi trabajo. Soy más despistada que la chingada. Caigo rendida con una buena taza de café o una buena copa de vino.



Explorando dentro de la inmensidad de mi ser
he encontrado nuevos y extraños sentimientos,
pensamientos,
IRONÍAS.
He movido músculos que no sabía que existían,
como si se tratase de visitar el lado oscuro de la luna, 
ahí, donde hay tantas naves interespaciales enterradas,
lugares que el ser humano jamás ha visitado.

Aun me encuentro ahí, 
caminando,
riendo,
solucionando,
sobreviviendo,
viviendo.

Ilustración tomada de: http://clayrodery.tumblr.com/tagged/otherworldly-grounds

About blank

There's a word, in the vast world of language, that perfectly describes me for itself. 
Pretty accurate, indeed: WORKAHOLIC


A mis casi dos meses de vivir en la ciudad de Nogales, Sonora, decidí cambiarme de vivienda. La casa que elegí está a 5 minutos de la escuela donde laboro (caminando), es decir, está ubicada detrás de ella.

Vivo bien, tengo todo, excepto un microondas. Compré un refrigerador, tengo televisión por cable, internet inalámbrico, entre otros servicios.

Los primeros días me sentía rara: nunca, NUNCA, había vivido sola, y no me sentía mal por ello, pero me sentía rara, de repente me sentí sola. ¡Claro, idiota: es porque estás sola!
Después, terminé por acostumbrarme (ya he mencionado la rapidez impresionante con la que me acostumbro a las situaciones abrumadoras).

Disfruto la vida así. Hago lo que deseo a la hora que deseo y cómo lo deseo, pero eso no significa que no sea responsable.

En la escuela (mi trabajo) me va bien. Disfruto el trabajo con mis alumnos de sexto grado. Lo que se me dificulta bastante son las relaciones personales con los demás docentes. No me caen bien, y no les caigo bien. No me interesa hablarles, su plática es vana y vacía, especialmente las pláticas de las mujeres. He encontrado dos buenos amigos, hombres, sin embargo, las habladurías no se han hecho esperar, lo cual me viene valiendo MADRES.

Hoy más que nunca, reitero que esta es mi canción, la que me describe de principio a fin.
Y me encanta.




Sé que llegará el día
En el que no habrá herida
Causada por el odio
De los que no son igual.

Y sé que duele soportar
Que escueza tanto la soledad
Por no vestir como ellos
Y por ti misma pensar.

Te enciendes tal que una flor
Cuando suena tu canción
Le gritas en silencio al viento
Que es libre tu corazón.

Sin fronteras, sin nación
Sin credos, ni religión
Que no esclavicen al hombre
Jamás en nombre de un Dios.

A veces eres tempestad
Y tras la tormenta, eres paz
Pero te cuesta tanto
Saberlas utilizar.

Y opinas que la honestidad
Son los zapatos con los que andar
Y por brújula tus sueños
Y en tu mochila la lealtad.

Tú buscas en la educación
Un arma para ser mejor
Y no que te amaestren
O te domen con un "no".

Y en los libros de texto
Vas buscando un pretexto
Para escribir un verso
¡O pintar un corazón!.

Si tiemblas como un niño
Ante un beso o un guiño
Y piensas que sus labios
Son el retiro del dolor.

Si olvidas una afrenta
Y no tomas en cuenta
Al que habla con la bilis
Y corrompe la verdad.

Si necesitas respirar
Además de aire, libertad
Y el heavy es tu bandera
Siempre nos tendrás aquí.

Y aunque cueste una eternidad
Que te respeten por pensar
Sigue adelante y lucha
No estás sola, ¡somos más!

La Luna y yo

No es que sea yo una mujer lobo, pero la luna llena me pone "rara". Más voluble de lo normal, más sentimental que la costumbre, a veces más cariñosa, a veces más amargada, a veces más estúpida, a veces más doliente.

Perigee moon, es un fenómeno lunar que se refiere al día en que la Luna se encuentra en el punto más cercano a la Tierra.
Luna llena y así de cerca... no sé qué va a pasar.

¡¿Por qué tenías que acercarte tanto justamente hoy?!



Pero yo te amo, Luna, y tú me amas a mí.