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Without love, what is there?

Lo importante al final del día es tener a alguien a quien contarle todas tus aventuras, solo así cobran significado. (tomado y adaptado de The Hitsman's Bodyguard).

Arte por Chiara Bautista
Por Liniers

Sé que nunca más encontraré nada ni nadie que me inspire pasión. Tú sabes que ponerse a querer a alguien es una hazaña. Se necesita una energía, una generosidad, una ceguera… Hasta hay un momento, al principio mismo; en que es preciso saltar un precipicio; si uno reflexiona, no lo hace. Sé que nunca más saltaré.
Jean-Paul Sartre
Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno: entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.
Hoy, a primero de 1 enero del 2016, estoy sentada en la sala de mi casa, sobre mí tengo una frazada y el estómago lleno de un postre delicioso que hice para la cena de nochevieja.

Desde hace algunos días, mi mente se ha dedicado en el montón de palabras que quiero escribir, para expresar toda mi gratitud hacia el año que acaba de terminar. 
Puedo sentenciar que fue un año lleno de primeras veces (y espero que cada año siguiente sea así), las cuales tengo toda la intención de escribir extensamente a continuación.
*Aclaratoria: están ordenadas cronológica y no por orden de importancia.  

1. Fue la primera vez que usé calzones rojos. No es mi afán intrigar ni inquirir en que un simple acto supersticioso sea más poderoso que las propias acciones que se requieren para tener amor en tu vida, ni mucho menos quiero sugerir que fue gracias a los calzones que inicié una nueva relación después de aquella ocasión hace 3 años que decidí que no tendría más relaciones amorosas. Solo es un hecho divertido y curioso que nunca había accedido a hacer. Así inicié el año, con esa primera vez: sencilla y sin sentido ni lógica. 

2. Viví con alguien diferente a alguno de mis parientes o roomies, es decir, con una pareja. Aprendí a debatir un miedo arraigado en mi mente que consistía en no ser capaz de compartir mi espacio vital con alguien. Fue bueno y fue esporádico.

3. Viajé con mi pareja a la Ciudad de México. Fue un viaje lleno de altibajos, decidí terminar la relación al regreso. Es la primera vez que viajo a un lugar fuera del estado con la persona con quien comparto lazos amorosos.

4. Experimenté una relación de dependencia emocional culerísima. Aprendí que debo evitar eso a toda costa por siempre. Temo que eso me haya hecho catalogar este periodo de enamoramiento como el peor de mi corta existencia. Nadie se merece enamorarse de alguien que no se quiere a sí mismo y que está dispuesto a propinarte decepciones y el peor de los daños que hayas sufrido jamás. 

5. Eso me llevó a la quinta primera vez de mi vida: unfriend someone from my social networks. Cuando termino una relación, suelo mantener relación no cercana con esas personas, pues forman parte de mi vida, de mi pasado, pero no permito que se impregnen tanto en mi presente y mucho menos en mi futuro. Pasó que sus publicaciones se tornaron molestas y decidí, en un acto de valentía, eliminarlo de mi vida virtual, nunca había eliminado a alguien (que haya representado algo importante en mi vida) y por eso mi mente estaba algo dubitativa al respecto.
Un "chinguesumadre" proveniente del lado más recóndito de mi corazón puritano me dio el empujoncito que necesitaba para desmepeñar tal proeza. Y la verdad es que se siente a toda madre, es como un acto catártico, un masaje reiki o una alineación de chakras.
Además, es un parteaguas en mi toma de decisiones sobre a quienes les permito vigencia en mi vida, a todos les digo que mantener relación con personas tóxicas no es una decisión saludable.

6. Obtuve mi primer carro. Es un bonito auto color rojo, modelo 2006. Me ha costado bastante trabajo mantenerlo, y siento que no vale la pena. Ya veremos si lo termino vendiendo en este 2016. Tener un carro está sobrevaluado.

7. Viajé sola, dos veces, a la Ciudad de México. En mi intento por ser aceptada en a UNAM, viajé a a la capital en dos ocasiones para presentar dos exámenes. El 15 de enero publicarán los resultados.

8. Es la primera vez que digo "sí" a muchas cosas.
-Dulce, ¿vamos a una fiesta? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a la playa en tu carro? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a Disneyland? -Vamos.
Creo firmemente que la felicidad radica en los pequeños momentos que nutren esta existencia vana y sin sentido en su mayor parte del tiempo.

Me estoy encargando de valorarme más a mí, a mi familia, a mis amigos, a mi tiempo.
Me gusta mi vida, me gusta lo que soy y cómo soy, y no estoy dispuesta a que nadie más me haga pensar lo contrario.

Es curioso que la mayoría de las personas esperan a que inicie otro año para comenzar a cambiar esos aspectos de su vida que no encuadran con el ideal que manejan o les han venido imponiendo. No es necesario esperar al primer minuto de enero para agradecer por lo que se tiene (material o no material) y apreciar las cosas buenas de la vida, mucho menos para por fin hacer eso que siempre deseaste. La felicidad es un camino, no un destino. Prefiero vivir sin tener en cuenta la cuenta de los años, los meses o los días. Decidí dejar de sorprenderme por la celeridad del transcurrir del tiempo, ¡que pase y ya!

De Spock (personaje de Star Trek, interpretado por Leonard Nimoy, quien falleció en febrero del 2015), puedo tomar prestadas algunas de sus frases chingonas y aplicarlas para el año que acabó y para este año que comienza:


“For everything, there is a first time.”

“You cheated.”

“You lied.”

“Let’s see what’s out there.”
Hagámonos un favor todos. 
Y yo tengo que aprender. 

Hoy me di cuenta que soy parte de ese número extraño, de los que son más felices solteros que en una relación. Antes, debo aprender a no volver a ausentarme de mí misma. Es la sensación más horrible que puedes experimentar... más cuando estás en una relación. 




“The most painful thing is losing yourself in the process of loving someone too much, and forgetting that you are special too.”


― Ernest Hemingway, Men Without Women




Ruego para que esto no vuelva a pasar. 
Estoy teniendo algunas experiencias oníricas singularmente estresantes. 
Las relaciones humanas, ¡qué dolor de cabeza! Y como tales, suelo cortar aquellas relaciones que están siendo fallidas, puede ser una amistad o un noviazgo, las corto de tajo.



¿Para qué he de mantener contacto alguno con una persona que me ha hecho daño sobremanera? ¿Con qué motivo guardar conexión con alguien que tan solo con su forma de pensar mancilla tu existencia? No hace falta la hipocresía, solo la seriedad de mantener tu seguridad y entereza, portar el estandarte de la verdad, no hace falta aparentar humildad ni fortaleza, no, porque es más importante seguir siendo tú, con lo poco que te queda después de haber salido a rastras de ese ciclo; porque en realidad tú no fallaste, tú no hiciste añicos la confianza de aquella persona -otra vez-.

Cortar, cercenar, mutilar relaciones como si de hierba mala se tratase.

Hay que saber ser lo suficientemente fuerte y tener lo básico de AUTORRESPETO como para caminar lejos de aquello que ya no te sirve, no te fortalece ni te hace feliz.

Nunca toques algo con la mitad de tu corazón. 


De esto se tratan las relaciones humanas. 


Enough!


"Maybe we will meet again when we are better for each other"

No, that line is such fucking bullshit
I loved you with every inch of my fucked up heart and you couldn’t love me back
I was in recovery
I still am and I will be for the rest of my life
So please, if it is three years from now and you see me on the street
Don’t come up to me in the hope that you could rekindle the fire you started in my bones
You left me when I needed you
When I was crying for you on the bathroom floor at 4am
And no matter how much time passes
You will never be enough for me
You will never aid my recovery
You will only hinder it
And so I’m sorry sweetheart
I have to let you go
Please know this isn’t temporary
This is real
I gave you what I had left
I know it wasn’t much
But you spat it back at me anyway






A estas horas, aquí

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
Uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
No tengo "hambre de amor", pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
Leer, o recordar,
o sentirme tufos de literato,
o esperar algo.
Habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro...
Este cielo de México es oscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(Anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
Hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
Si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.

La jaula que me cuente sus amores con el canario.
La pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.

¡Qué bueno que se quedara mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!

Jaime Sabines



Pero, ¿qué? No tengo ninguna prisa. Soy de las mujeres que se embrutecen cuando están en una relación; celebro que mi cerebro está dopado de no sé cuántas enzimas que me atontan; sí, me hago más vulnerable, porque pongo todo mi esqueleto sobre la mesa, doy todo lo que soy, ofrezco toda mi alma y confianza, mi esencia y mi fe. 

Tonta. Sería mejor estar muerta. 



Tres años tardé... ¿Cuántos más ahora?

Es horrible tener ataques de ansiedad; desaparecer, de repente, no suena tan mal. 


No te odio, ni siquiera me caes mal o sea que me desagrades.
Odié la persona en la que me convertí en el tiempo que estuvimos juntos.

¿Por qué necesité de una relación nociva y tóxica? Quizá sí fui dependiente, quizá mi amor quiso rescatar eso sin miramientos, sin caer en cuenta que me perdí a mí misma, y que tardé en encontrarme.
Pero aquí estoy, con algunos rasguños de por medio, abrazándome y asegurándome de estar bien, para no volver a pasar por una relación castigadora, no así.



Do you ever miss yourself? The person you were before you had your first heartbreak or before you got betrayed by a person you trusted? ―Unknown

artwork by Rohan Daniel Eason

Estoy reciclando escritos desde ultratumba, es lo mismo que reafirmar aprendizajes y conocimientos adquiridos.
Esto fue del 2010, aplicable 100% a mi presente 2015.

Tan lejos


En un intento por salvaguardar mi respeto y amor propio, me estoy deshaciendo de las cosas y personas que son dañinas para mí.
Llegan momentos en los que me taladro la mente, uso una lija cerebral y pienso: ¿Cómo pude permitir que una persona egoísta, a la que le entregué toda mi confianza y cariño, me hiciera tanto daño?

No fue muy tarde para comprenderlo, nunca es demasiado tarde, pero pude evitar, gracias a mi generosa inteligencia, que el daño fuera irreparable.
Me he dado cuenta que no he perdonado muchos agravios y errores del pasado, y debo trabajar en ello.
También pude darme cuenta que YO soy YO, no dependo de nada ni nadie, soy feliz conmigo misma, ME TENGO A MÍ MISMA y eso es más que suficiente para saber qué es lo que merezco y la basura que otras personas quieren desechar en mí que debo rechazar.

No lamento haber creído en ti. Lamento haber perdido tiempo y energía en lograr enardecidamente que esto funcionara, que el amor fuera más grande y poderoso que tu vil egoísmo.


Retomo el poema de Pancho Lorenz, que alguna vez publiqué por allá del 2009, hace algunas heridas y antos lastimeros.
Ahora recuerdo: Fui yo quien empezó a notarle
a tu razón esclavista someter a tus sentimientos,
poniendo agua falsa a vidriar tu mirada,
y regañando a cuanto espejo rechazara ese intento.
Seamos honestos, aturdidos jamás nos escuchamos,
me pedías retractarme sin haber dicho nada,
era tan aburrido el amor que había que memorizarlo,
y no es que no hubiera querido oler tu cuerpo,
en ese momento me tenías del todo constipado.


Ahora lo sé: Aunque amanecíamos encimados
nunca fui de tu incumbencia.
Ahora estoy tan lejos, tan lejos,
que al inclinar mi silencio, beso tu estallido,
Ese explosivo en el que sigo creyendo
Aquel que reza: solo a dos manos
el amor es insostenible.

El sentimiento de irte sin tener la oportunidad de demostrar que no estás equivocada es equiparable a que te roben tu cartera sin tiempo de defenderte.
Al final, no importan las cosas buenas que hayas sido capaz de hacer. 


No me hablen de esperanzas vagas
persigo realidad.


Aprender implica apropiarte de un proceso y hacerlo tuyo, según tus construcciones mentales. Aprender implica que en caso de cometer un error, tus habilidades cognitivas te rindan cuentas con el fin de no volverlos a cometer. 
Aprender es un camino muy difícil, como docente lo sé muy bien. 
La cosa es que aprender de mis errores me ha costado más trabajo del que debería. 

Hoy me doy cuenta que no aprendí, realísticamente hablando, y me siento como una basura, quisiera obligar a mi cerebro a que aprenda, sin embargo, me veo imposibilitada pues ya he cometido de nuevo el mismo error: una segunda ocasión, y me siento como una soberana basura. 

Hoy, a mis escasos 26 -casi 27 años- puedo decir sin orgullo que me encuentro más rota y en calidad de asco.

Es una sensación de disgusto y decepción el saberme en una misma situación de hace algunos años. Exactamente la misma situación. 

A pesar de mis vicisitudes, TENGO que aprender. Y lo voy a hacer, aun si con ello me duela, por mí, solo por mí tengo el valor de seguir. 



Inundación

Qué difícil es volver a aprender a confiar.
Conoces algún atajo? Para mí, lo mejor es pasar siempre sin ver, sin enterarme de lo que pase o deje de pasar entre quien no me interesa un carajo.
Es el problema de tener una mente que es capaz de imaginar mucho, siempre lo malo.
Es el pinche jodido problema en todas mis relaciones personales.

Algo sigue sin encajar.
Qué es lo que me hace regresar? Deja vus interminables me haces presenciar.
No por nada...

U n   ú l t i m o  i n t e n t o  q u i z á s  v a l g a  l a  p e n a


Él es como un mago, hace aparecer unos sentimientos hermosos, los más bellos que este ser mundano ha podido apreciar jamás, dentro de mí, aquí, dentro de mi jaula de vértebras y costillas.

Recibo ese amor con el mayor júbilo de mi existencia, recibo todo lo bueno que él me ofrece; es mucho, deseo poder contenerlo el mayor tiempo posible, y darle todo lo que yo tenga y me sea posible, aun si es poco y se me vaya la vida en ello. 


El mejor abrazo es cuando no sabes quién está curando a quién.

El beso, Klimt