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Dominando


Sabemos que solo abriendo los ojos se sale de una pesadilla, pero el remedio, en este caso, es cerrarlos, no los propios, sino los que se reflejan en el espejo. José Saramago. 



Los voy a esconder, merezco ser feliz. Intentaré deshacerme de ustedes, los reprimiré, los ahogaré y asfixiaré. Mis miedos.



Por Liniers

Sé que nunca más encontraré nada ni nadie que me inspire pasión. Tú sabes que ponerse a querer a alguien es una hazaña. Se necesita una energía, una generosidad, una ceguera… Hasta hay un momento, al principio mismo; en que es preciso saltar un precipicio; si uno reflexiona, no lo hace. Sé que nunca más saltaré.
Jean-Paul Sartre
Al final de tu vida solo importan tres cosas:

Lo mucho que amaste, 

lo bondadoso que fuiste y

la facilidad con que dejaste ir lo que no era para ti. 


En la espera de algo que no sucederá, no puedo avanzar. Es mejor que continúe mi camino sola, sin sacrificar la paz interior, que no es negociable. 


Tantas vueltas en la vida, tantos ciclos, tantas historias, pueden representar cientos de batallas y me ciclo, me envuelo y me confundo, sin saber que la guerra terminó. 
¿Cuántas veces me perdí entre el miedo y el dolor?

Ya estuve en tantas, pero tantas batallas, 
sin saber que ya la guerra terminó. 
¿Cuántas veces me perdí entre el miedo y el dolor? 
Defendiendo las banderas del amor. 


Y he visto tantos, pero tantos fantasmas 
aferrándose a un tiempo que ya pasó. 
Cada historia que he vivido, las celebro y las bendigo, 
pero aquí y ahora es donde vive Dios. 


Yo quiero paz en mi mente 
para escuchar mi corazón, que no miente, 
hasta que nazca una canción diferente, 
esa que espera en mi interior. 
Esa que espera... 


Después que viví, 
después que perdí demasiadas madrugadas, 
ahora quiero saber, ahora quiero aprender 
que el destino es algo que decido yo. 


Yo quiero paz en mi mente.
Hoy, a primero de 1 enero del 2016, estoy sentada en la sala de mi casa, sobre mí tengo una frazada y el estómago lleno de un postre delicioso que hice para la cena de nochevieja.

Desde hace algunos días, mi mente se ha dedicado en el montón de palabras que quiero escribir, para expresar toda mi gratitud hacia el año que acaba de terminar. 
Puedo sentenciar que fue un año lleno de primeras veces (y espero que cada año siguiente sea así), las cuales tengo toda la intención de escribir extensamente a continuación.
*Aclaratoria: están ordenadas cronológica y no por orden de importancia.  

1. Fue la primera vez que usé calzones rojos. No es mi afán intrigar ni inquirir en que un simple acto supersticioso sea más poderoso que las propias acciones que se requieren para tener amor en tu vida, ni mucho menos quiero sugerir que fue gracias a los calzones que inicié una nueva relación después de aquella ocasión hace 3 años que decidí que no tendría más relaciones amorosas. Solo es un hecho divertido y curioso que nunca había accedido a hacer. Así inicié el año, con esa primera vez: sencilla y sin sentido ni lógica. 

2. Viví con alguien diferente a alguno de mis parientes o roomies, es decir, con una pareja. Aprendí a debatir un miedo arraigado en mi mente que consistía en no ser capaz de compartir mi espacio vital con alguien. Fue bueno y fue esporádico.

3. Viajé con mi pareja a la Ciudad de México. Fue un viaje lleno de altibajos, decidí terminar la relación al regreso. Es la primera vez que viajo a un lugar fuera del estado con la persona con quien comparto lazos amorosos.

4. Experimenté una relación de dependencia emocional culerísima. Aprendí que debo evitar eso a toda costa por siempre. Temo que eso me haya hecho catalogar este periodo de enamoramiento como el peor de mi corta existencia. Nadie se merece enamorarse de alguien que no se quiere a sí mismo y que está dispuesto a propinarte decepciones y el peor de los daños que hayas sufrido jamás. 

5. Eso me llevó a la quinta primera vez de mi vida: unfriend someone from my social networks. Cuando termino una relación, suelo mantener relación no cercana con esas personas, pues forman parte de mi vida, de mi pasado, pero no permito que se impregnen tanto en mi presente y mucho menos en mi futuro. Pasó que sus publicaciones se tornaron molestas y decidí, en un acto de valentía, eliminarlo de mi vida virtual, nunca había eliminado a alguien (que haya representado algo importante en mi vida) y por eso mi mente estaba algo dubitativa al respecto.
Un "chinguesumadre" proveniente del lado más recóndito de mi corazón puritano me dio el empujoncito que necesitaba para desmepeñar tal proeza. Y la verdad es que se siente a toda madre, es como un acto catártico, un masaje reiki o una alineación de chakras.
Además, es un parteaguas en mi toma de decisiones sobre a quienes les permito vigencia en mi vida, a todos les digo que mantener relación con personas tóxicas no es una decisión saludable.

6. Obtuve mi primer carro. Es un bonito auto color rojo, modelo 2006. Me ha costado bastante trabajo mantenerlo, y siento que no vale la pena. Ya veremos si lo termino vendiendo en este 2016. Tener un carro está sobrevaluado.

7. Viajé sola, dos veces, a la Ciudad de México. En mi intento por ser aceptada en a UNAM, viajé a a la capital en dos ocasiones para presentar dos exámenes. El 15 de enero publicarán los resultados.

8. Es la primera vez que digo "sí" a muchas cosas.
-Dulce, ¿vamos a una fiesta? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a la playa en tu carro? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a Disneyland? -Vamos.
Creo firmemente que la felicidad radica en los pequeños momentos que nutren esta existencia vana y sin sentido en su mayor parte del tiempo.

Me estoy encargando de valorarme más a mí, a mi familia, a mis amigos, a mi tiempo.
Me gusta mi vida, me gusta lo que soy y cómo soy, y no estoy dispuesta a que nadie más me haga pensar lo contrario.

Es curioso que la mayoría de las personas esperan a que inicie otro año para comenzar a cambiar esos aspectos de su vida que no encuadran con el ideal que manejan o les han venido imponiendo. No es necesario esperar al primer minuto de enero para agradecer por lo que se tiene (material o no material) y apreciar las cosas buenas de la vida, mucho menos para por fin hacer eso que siempre deseaste. La felicidad es un camino, no un destino. Prefiero vivir sin tener en cuenta la cuenta de los años, los meses o los días. Decidí dejar de sorprenderme por la celeridad del transcurrir del tiempo, ¡que pase y ya!

De Spock (personaje de Star Trek, interpretado por Leonard Nimoy, quien falleció en febrero del 2015), puedo tomar prestadas algunas de sus frases chingonas y aplicarlas para el año que acabó y para este año que comienza:


“For everything, there is a first time.”

“You cheated.”

“You lied.”

“Let’s see what’s out there.”

“The most painful thing is losing yourself in the process of loving someone too much, and forgetting that you are special too.”


― Ernest Hemingway, Men Without Women




Ruego para que esto no vuelva a pasar. 
Estoy teniendo algunas experiencias oníricas singularmente estresantes. 
Las relaciones humanas, ¡qué dolor de cabeza! Y como tales, suelo cortar aquellas relaciones que están siendo fallidas, puede ser una amistad o un noviazgo, las corto de tajo.



¿Para qué he de mantener contacto alguno con una persona que me ha hecho daño sobremanera? ¿Con qué motivo guardar conexión con alguien que tan solo con su forma de pensar mancilla tu existencia? No hace falta la hipocresía, solo la seriedad de mantener tu seguridad y entereza, portar el estandarte de la verdad, no hace falta aparentar humildad ni fortaleza, no, porque es más importante seguir siendo tú, con lo poco que te queda después de haber salido a rastras de ese ciclo; porque en realidad tú no fallaste, tú no hiciste añicos la confianza de aquella persona -otra vez-.

Cortar, cercenar, mutilar relaciones como si de hierba mala se tratase.

Hay que saber ser lo suficientemente fuerte y tener lo básico de AUTORRESPETO como para caminar lejos de aquello que ya no te sirve, no te fortalece ni te hace feliz.

Nunca toques algo con la mitad de tu corazón. 


Enough!


"Maybe we will meet again when we are better for each other"

No, that line is such fucking bullshit
I loved you with every inch of my fucked up heart and you couldn’t love me back
I was in recovery
I still am and I will be for the rest of my life
So please, if it is three years from now and you see me on the street
Don’t come up to me in the hope that you could rekindle the fire you started in my bones
You left me when I needed you
When I was crying for you on the bathroom floor at 4am
And no matter how much time passes
You will never be enough for me
You will never aid my recovery
You will only hinder it
And so I’m sorry sweetheart
I have to let you go
Please know this isn’t temporary
This is real
I gave you what I had left
I know it wasn’t much
But you spat it back at me anyway



Del camino del creador

¿Quieres, hermano mío, aislarte? ¿Quieres buscar el camino a ti mismo? Detente un poco y escúchame.

»El que busca, fácilmente se pierde a sí mismo. Todo aislarse es culpa«: así habla el rebaño. Y tú has formado parte del rebaño durante mucho tiempo.

La voz del rebaño continuará resonando dentro de ti. Y cuando digas »yo ya no tengo una conciencia en común con vosotros«, eso será un lamento y un dolor.

Mira, aquella conciencia única dio a luz también ese dolor: y el último resplandor de aquella conciencia continúa ardiendo sobre tu tribulación.

Pero ¿tú quieres recorrer el camino de tu tribulación, que es el camino a ti mismo? ¡Muéstrame entonces tu derecho y tu fuerza para ello!

¿Eres tú una nueva fuerza y un nuevo derecho? ¿Un primer movimiento? ¿Una rueda que se mueve por sí misma? ¿Puedes obligar incluso a las estrellas a que giren a tu alrededor?

¡Ay, existe tanta lascivia por las alturas! ¡Existen tantas convulsiones de los ambiciosos! ¡Muéstrame que tú no eres de los lascivos y ambiciosos!

Ay, existen tantos grandes pensamientos que no hacen más que lo que un fuelle: inflan y se hacen más vacíos.

¿Te llamas libre? Quiero oír tu pensamiento dominante, y no que has escapado de un yugo.

¿Eres tú alguien al que le sea lícito escapar de un yugo? Más de uno hay que arrojó su último valor cuando arrojó su servidumbre.

¿Libre de qué? ¡Qué importa eso a Zaratustra! Con claridad me deben anunciar tus ojos: ¿libre para qué?

¿Puedes darte a ti mismo tu bien y tu mal y suspender tu voluntad por encima de ti como una ley? ¿Puedes ser juez para ti mismo y vengador de tu ley?

Es horrible estar solo con el juez y vengador de la propia ley. Así es lanzada una estrella al espacio vacío y al soplo helado del estar solo.

Hoy sufres todavía a causa de los muchos, tú que eres uno solo: hoy tienes todavía todo tu valor y todas tus esperanzas.

Mas alguna vez la soledad te hará cansar, alguna vez tu orgullo se curvará y tu valor rechinará los dientes. Alguna vez gritarás »¡estoy solo!«

Alguna vez dejarás de ver tu altura y verás demasiado cerca tu bajeza; tu sublimidad misma te atemorizará como un fantasma. Alguna vez gritarás: »¡Todo es falso!«

Hay sentimientos que quieren matar al solitario; ¡si no lo consiguen, entonces tienen ellos mismos que morir! Mas ¿eres tú capaz de ser asesino?

¿Conoces ya, hermano mío, la palabra »desprecio«? ¿Y el tormento de tu justicia, de ser justo con quienes te desprecian?

Tú obligas a muchos a cambiar de doctrina acerca de ti; esto te lo hacen pagar caro. Te acercaste a ellos y pasaste de largo: esto jamás te lo perdonan.

Tú caminas por encima de ellos: pero cuanto más alto subes, tanto más pequeño te ven los ojos de la envidia. El más odiado de todos es, sin embargo, el que vuela.

»¡Cómo querríais ser justos conmigo!« – tienes que decir – »yo elijo para mí vuestra injusticia como la parte que me ha sido asignada.«

Injusticia y suciedad lanzan ellos al solitario: pero, hermano mío, si quieres ser una estrella, ¡no tienes que iluminarlos menos por eso!

¡Y guárdate de los buenos y justos! Con gusto crucifican a quienes se inventan su propia virtud – odian al solitario.

¡Guárdate también de la santa simplicidad! A ella le es insanto todo lo que no es simple; también le gusta jugar con el fuego – de la hoguera.

¡Y guárdate también de los asaltos de tu amor! Demasiado rápido extiende el solitario la mano a aquel con quien se encuentra.

A ciertos hombres no te es lícito darles la mano, sino sólo la pata: y yo quiero que tu pata también tenga garras.

Pero el peor enemigo con que puedes encontrarte serás siempre tú mismo; a ti mismo te acechas tú en las cavernas y en los bosques.

¡Solitario, tú recorres el camino a ti mismo! ¡Y al lado de ti mismo conduce tu camino, y de tus siete demonios!



El mejor abrazo es cuando no sabes quién está curando a quién.

El beso, Klimt



Mañana será 14 de febrero... and I don't give a single fuck.

Un día, me dijeron algo referente a los ataques al corazón (o paros cardíacos o infartos, no sé): cuando el corazón sufre un infarto, éste mismo sufre fisuras físicas, como grietas o riachuelos que se abrieron paso a través de la corteza del músculo bombeador de sangre.



Este es mi tiempo, me repito cada vez que me levanto, como un mantra. 
Mi sagrado tiempo, el que dedico enteramente a curarme y repararme el corazón agrietado, porque si yo no lo hago, ¿quién lo hará? 
No, no he tenido la mala suerte de sufrir infartos o paros cardíacos, pero sí muchas malas suertes más, infortunios y designios malévolos con los que he aprendido invaluables destrezas y habilidades; 
"We’re stronger in the places that we’ve been broken." Dice Ernest Hemingway (Somos más fuertes en los lugares donde estamos rotos); y yo digo que, toda experiencia es buena, es mala si no aprendes de ella. 

Me pareces como de otro mundo

Morelliana.
¿Por qué escribo esto? No tengo ideas claras, ni siquiera tengo ideas. Hay jirones, impulsos, bloques, y todo busca una forma, entonces entra en juego el ritmo y yo escribo dentro de ese ritmo, escribo por él, movido por él y no por eso que llaman el pensamiento y que hace la prosa, literaria u otra. Hay primero una situación confusa, que sólo puede definirse en la palabra; de esa penumbra parto, y si lo que quiero decir (si lo que quiere decirse) tiene suficiente fuerza, inmediatamente se inicia el swing, un balanceo rítmico que me saca a la superficie, lo ilumina todo, conjuga esa materia confusa y el que la padece en una tercera instancia clara y como fatal: la frase, el párrafo, la página, el capítulo, el libro. Ese balanceo, ese swing en el que se va informando la materia confusa, es para mí la única certidumbre de su necesidad, porque apenas cesa comprendo que no tengo ya nada que decir. Y también es la única recompensa de mi trabajo: sentir que lo que he escrito es como un lomo de gato bajo la caricia, con chispas y un arquearse cadencioso. Así por la escritura bajo al volcán, me acerco a las Madres, me conecto con el Centro -sea lo que sea. Escribir es dibujar mi mandala y a la vez recorrerlo, inventar una purificación purificándose; tarea de pobre shamán blanco con calzoncillos de nylon.


Pasa que borré de mi historial una relación, le dí control+X o "delete", así, sin más.
Me deshice de ella, sin quererlo (o tal vez sí), cuando pienso en cuánto tiempo llevo soltera, mi respuesta oficial es "más de dos años", pero no siempre lo oficial es lo verdadero.

No lo hago con el afán de ofender a nadie o alguien, es simplemente que mi subconsiente trabaja así.
Más ahora que pienso en los labios que he besado, más ahora que mi soledad me parece inmensa e insondable.

¡Ah!, este parteaguas en mi vida se ha marcado tanto... tanto, que he borrado el intento de querer volver a amar en mi vida: no existe, se esfumó, flú.
Como cuando escribes borradores de ensayos... hay unos que permanecen, y otros que sencillamente desechas. Yo deseché una relación, la última.
Por eso me va como me va.

Lo que sí quedará como remanente es que desconozco en que términos está mi capacidad de amar y de ser amada.


Disfruto hacer esto: escribir mis idioteces en un sitio público y que a nadie le importe un carajo. 

Recuerdo perfectamente cuando empezó esta manía. Fue después de asistir a citas con una psicóloga del Centro de Salud Mental Dr. Nava. Después comenzaron los electroencefalogramas. 

Ciertamente, no me indicaron que escribiera lo que sentía y pensaba, pero una vez estando en su consultorio, lo hice, y hasta dibujé, y me gustó esa sensación de libertad, ese dejo de cargamento pesado para sentir la espalda un poco alivianada. 

¿A quién no le gusta sentirse así? Todos deben de tener su método o técnica para "alivianarse" la carga, quizá con drogas, golpeando cosas, gente o animales; mi manera es escribir. 

Me gusta escribir mis pelotudeces en este blog. 
No empecé en blogspot. Primero fue en modo arcaico, en hojas de un cuadernito que me encargué de desaparecer, luego me introduje en el mundo del internet, usé la plataforma xanga.com; después, me mudé a los blogs con terminación i.ph, por eso, por corto (las facilidades, ante todo). En un nuevo intento por mejorar y embellecer mi hogar virtual, decidí alojarme en blogspot. Es una dirección URL más larga, pero es muy funcional. 

A decir verdad, le he tomado mucho cariño a mi "home sweet home". Puede ser que en mi desesperado aullido de ayuda él es el único a quien puedo comunicarle exactamente cómo me siento, sin reprochar, sin preguntar nada de vuelta. 
No como con mi perro, con él puedo derramar agua salina por los ojos y acariciarlo durante el lastimoso acto, pero no me nace decirle todas estas cosas: ¡es un perro!

En la vorágine tecnológica, muchas computadoras, tablets y teléfonos inteligentes han visto mis peores y mis mejores momentos, sin embargo, mi blog es la única constante en la fórmula. 
He reído tanto, he llorado a montones ante y con él. 

Le debo muchos de momentos de epifanía, millares de pensamientos diurnos y nocturnos, millones de agradecimientos exacerbados y toda la plenitud que pueda haber en mi ser. 

Obviando el hecho de que sé que mi "home sweet home" dista mucho de ser el mejor blog del universo, también agradezco a mis lectores y seguidores. Son muy lindos al dejarme "chicles pegados debajo de la mesa" (así bauticé a los comentarios de cada entrada). Son muy lindos por el simple hecho de leer el mar de sandeces que me molesto en publicar y compartir. 
A la mayoría de mis lectores no los conozco, pero puedo apreciarlos bastante.

...Gracias.



Ha pasado, no exactamente, un año. ¿Por qué debe de ser especial? Porque representa un viaje lleno de obstáculos, los cuales, con gran hazaña, he podido derribar, uno a uno; donde he podido aprender bastante de y conmigo.
Puedo decir que mi ser ha subido un peldaño en la escalera del conocimiento.
He estado sola. Irremediablemente sola, como tantas veces he repetido.
Claro que ha sido el aprendizaje más doloroso en mi corta existencia, sin embargo, sé que ha valido la pena. Mi necesidad de estar con alguien no desapareció, pero pude aprender a coexistir con ella.

Necesité de este tiempo a solas desde hacía mucho tiempo atrás. Y cual cautivo deja su prisión, no sé si esté preparada para dejar mi jaula de barrotes imaginarios: mi soledad.
¿Mi zona de confort? Mi zona de protección. Aquí nadie me daña, aquí estoy segura. 
Me pusieron el cuerno.
Hace meses (poco menos de dos años).

No me sentía con la plena habilidad para escribir acerca de este suceso tan importante y esclarecedor, de no haber ocurrido en ese tiempo y en esa forma, quizá, aun seguiría en la relación con esa persona, ¡gracias al cielo, me puso el cuerno!

Al enterarme, algo muy dentro de mí, o toda yo, más bien, se rompió en pedacitos, muchos y susurrantes pedacitos, como un vidrio cuando se hace trizas, cuando se hace polvo. Así. Luego, sobre el polvo y las trizas en el piso, le pasaron una llama y el vidrio se derritió.

SE SIENTE ENDEMONIADAMENTE HORRIBLE.

Primero, sientes la cabeza caliente, a punto de estallar, los dedos entumidos, lo único que deseas es salir corriendo a toda la velocidad que tus pies permitan. La respiración de acelera, pues el oxígeno no llega del todo bien a tu atrofiado cerebro.
Sientes el pecho ardiendo, el estómago te da un vuelco, quieres vomitar, los ojos te punzan, e inicia... el torrente que termina en mar de lágrimas. Es de ese llanto que te corta la respiración y te hace sollozar, como si te estuvieras muriendo por dentro, de ese llanto que hace que te corran los mocos tal cual ríos afluentes de agua pura, y te los tragas (te das cuenta cuanto sientes el sabor salado en los labios y en tu lengua). Pero no te importa, porque tu mundo se derrumbó, se hizo añicos, el saborear mocos es lo que menos merece tu atención ahora, y tú... tú sientes que no vales nada.

Te sientes pobre, te achicas, porque la persona en la que más confiabas, en la que depositaste toda tu confianza, tu vida entera, tus planes futuros, tu mar, tu esencia, tu espíritu... esa persona te estuvo apuñalando por la espalda durante un largo tiempo.
Te sientes una piltrafa, una cucaracha, una basura. Te quieres morir... o terminar de morirte.

¿Por qué, Dios, si es que existes, por qué permites que las personas podamos sufrir toda esta clase de sentimientos? ¿Por qué torturar de esta manera a tus hijos? Dios es un ser sádico, que se regocija cuando sus creaciones son masacradas de esta y diversas maneras.

Sin embargo, toda esta maraña de emociones te hacen sentir más vivo que nunca. Destrozado, derrumbado, podrido, pero vivo... aguantando lo que tenga que pasar, tus momentos solo, aguántandote a ti mismo, dándole vueltas al asunto una y mil veces hasta que te mareas, te recuperas, y vuelves a azotarte en tu palacio mental.
Te encanta martirizarte, recordar, vives en el pasado, te gusta, porque te conviertes en sádico, justo a imagen y semejanza del supuesto creador.

Te autoproclamas el culpable de todas tus desgracias y desdichas, y también el haber orillado a tu pareja sentimental a hacer todo lo que hizo, piensas que tú lo obligaste a que te dañara, y quizás es cierto. Fallamos, las personas somos máquinas diseñadas para fallar.

Logras conciliar el sueño y tus ojos amanecen pegajosos de tanta lágrima derramada. La mañana hace que llores nuevamente, y te sientas la peor escoria en el universo entero.
¿Por qué no simplemente dejar de existir... y ya?

No, tienes que aguantar, lo que venga.
Mi corazón y mi mente se alinearon y decidí concertar una cita con la persona con quien mi ex pareja me puso el cuerno, en un arranque de sinceridad y un armamento completo de valor, hablamos largo y tendido, pedí razones, pedí explicaciones, aunque no las necesitara, fue mi intento de buscar paz, de reivindicar mi moral ya pisoteada, fue mi intento de querer sentirme un poco mejor. Ah, sí, ella era mi amiga.

A él lo veo y ya no siento rencor. A ella la veo y no me inspira ni la más mínima sed de venganza. No como antes, antes mis deseos de sacarles los ojos con los dientes, arrancarles todos los pelos, cortarles la lengua con una navaja suiza, y cocinar su corazón a  fuego lento eran muy latentes. Ya no, ¿los perdoné? no sé, no me interesa saberlo.

El dolor pasa, siempre pasa. Tarda, pero siempre pasa, después, solo quedan las ganas de escribir todo lo que aquella ocasión te tocó sentir, ya sin sentir tristeza, ni arrepentimientos ni congoja.

Escribir esta entrada con la más neutralidad y calma posible no fue difícil.



Destination: UNKNOWN

De antemano, me disculpo por no haber escrito en tantísimo tiempo. He consumido el tiempo en enriquecer mi bagaje, y no me arrepiento de ello, jeje. 
Vuelvo para transmitir un poco de lo mucho que fue de mi agrado el año 2013. ¿Agrado? ¡Amé este año! Y con toda la ventaja posible, me atrevo a decir que FUE EL MEJOR AÑO DE MI VIDA.

A continuación enlistaré las razones que sustentan mi aseveración:

1) Recibí el año estando en una relación sentimental, la terminé a inicios de abril y desde entonces, estoy soltera. Es bueno, porque desde hacía varios años atrás me había propuesto estar sola durante el tiempo que fuera necesario. Considero que el tiempo a solas es sagrado, aprendes muco de ti mismo, en muchas ocasiones, pensé que una pareja sentimental arruinaba ese aprendizaje personal. Aun lo pienso, por eso sigo soltera. 
Solo espero no acabar con 40 gatos... 

2) Me mudé de vivienda en Nogales, Sonora (la ciudad donde trabajo), una decisión fabulosa: menos gasto, más cerca de la escuela y ya no más soledad por las tardes. Mi roomie es muy buena onda. :)

3) Al día siguiente de mi mudanza, ¡comenzó a nevar! La primera vez que vi nevar, encantador. :)

4) Conseguí mi título como Licenciada en Educación Primaria. Es un logro consecuente, y obligado, al del 2013: graduarme con Honores.

5) Nació mi octava sobrina Linda Regina, una gordita muy simpática y risueña. 

6) Me decidí a tramitar el pasaporte mexicano y la visa de viajero.

7) Viví la alegre tristeza de despedir a una generación que marcó mi vida: mi primer grupo de trabajo, el grupo de sexto grado. 

8) Seguir formando del equipo organizador del evento friki más grande del noroeste del país. Adoro a estos cabrones, me hacen sentir parte de algo, de mucho. 

9) Viajé por primera vez fuera del estado de Sonora. Por increíble que parezca, jamás me di el tiempo de hacerlo, tuve muchas oportunidades, pero no las aproveché. Y sí que me arrepiento de esto: por hacerle el paro a una pinche pendeja que en aquel entonces no lo era tanto.

10) Viajé por primera vez fuera del país: a USA. Ni al caso, somos los vecinos del sur, no tiene mucho mérito, solo quiero presumir.  

11) En este viaje (a Los Ángeles, del cual ya me tomé el tiempo de redactar una entrada) conocí mucha gente maravillosa, la cual ansío por volver a ver. 

12) Viajé a Guadalajara, Jalisco, un lugar que quería conocer desde hace mucho tiempo. Muy bonito lugar. No viajé para conocerlo, en primera instancia, sino para asistir a un concierto de Muse, una de mis bandas de rock favoritas. Chingonsísimo el concierto, después tendré el honor de hacerle su entrada en forma.

13) Siguiendo con los conciertos, asistí al concierto de Joaquín Sabina en Hermosillo. Otro concierto chingón, lástima que no fue en primera fila.

14) Mantener la unión con mi familia es uno de los logros dignos de presumirse. Nunca es tarde para saber apreciar lo que se tiene. Con 25 años...


Como ya me gustó esto de los "Achievements unlocked", quiero en el 2014 tener muchísimos logros más. 
Tengo varios:


1) El clásico: bajar los pinches kilos de más. Estoy decidida, si me ven atascándome unos deliciosísimos tacos de carne asada o una hamburguesa grasienta tapa arterias, ¡quítenmela de un chingadazo y cómansela ustedes! Por favor. 

2) Dominar el inglés. 

3) Leer más libros al mes. 

4) Ver toda mi lista de películas pendientes. 

5) ¡Viajar más!

6) Tener un carro. 


Pondré todos los huevos que hay en mí para poder lograr mis metas. De perdida, la primera. 

¿Cuáles son tus metas? ¿Qué harás para poder lograrlas? 
¡Ojalá tengas éxito en tu empresa, pequeño ser que probablemente no conozca!


Foto por Dara Scully (http://cargocollective.com/darascully/sleeping-beasts)
Ya se llenan con mucha facilidad, como si fuera un lago, donde finalizan un montón de riachuelos.

Aquí viene una nueva crisis.
¿Para qué? ¿De qué?

Esta es una de mis noches cualquiera, cuando me desespero, cuando me hago vulnerable, cuando me sensibilizo (de más), cuando descubro que estoy sola y que nada ni nadie me sacará de aquí; descuido a mis demonios y dejo que sean libres por un rato, para luego batallar y encerrarlos de nuevo.
Estoy sola, irremediablemente sola.
Maldito sentimiento, cada vez se vuelve más latente. Ni amigos, ni compañeros, ni pareja... sola.

Qué triste vivir rodeada de personas y no sentir siquiera una presencia amiga.
Qué triste es Ser YO. Qué triste es jactarme que "mi vida es emocionante" y tratar de convencerme de ello, qué triste es tener que mentirme a mí misma, qué triste es creerme mis propias mentiras... qué triste es caer.

Extraño viejos tiempos donde tenía muchos amigos. Hoy queda solo un retrato en sepia de aquella etapa, donde confiaba en las personas, donde creía en ellas.

Sé que aprendo a diario de y con mi soledad, pero aprender no es siempre amable. Me está resultando un proceso muy doloroso, el más doloroso, incluso.
Debo admitir que no me gusta mi compañía, necesito de alguien que me haga vibrar, reír, llorar, pensar, crecer, hacer que me esfuerce más, y especialmente, que le guste mi compañía.
Te necesito.

Pido imposibles, lo sé, pero ¿es que acaso no puedo desearlo? Si Tomás Moro idealizó una utopía, ¿por qué yo no?



Catarsis

Y hablando de soledad, es increíblemente sádico el hecho de visitar Facebook dirariamente.
Gran parte de mis amigos de secundaria, prepa y hasta universidad ya están formando una familia, ya se casaron, ya tienen una casa propia.

Mientras yo, bueno, me dedico a crecer laboralmente, enriquecer mi espíritu con lectura, educar generaciones de niños, organizar un evento friki, ver series de ciencia ficción y perdonar los agravios del pasado.
Creo que no me va tan mal, después de todo. Estoy dejando pasar aquello que me impedía transitar libremente por la vida.

A todos aquellos que me han hecho algún mal, siéntanse libres, así como lo soy yo en este momento.




La vida es bella. Lo que sucederá, sucederá y no presionaré para que ocurra.
Dejaré de buscar y permitiré que lo que me está buscando, me encuentre.
Es un río que fluye...


Con esta entrada, inauguro una etiqueta más: "Catarsis".