Estoy en un estado constante de fanatismo,
De ti, de tu corazón, pero también de tu libertad
De tu deseo ferviente de ser siempre el mejor
Y de tu insesante fanatismo hacia mí.

Estoy enamorada de tu espíritu noble
Y tu alma tan bellamente esculpida.
Es interrogante el saber dónde estábamos.
Aprendiendo, me respondo a mí misma,
Un tanto dubitativa.

Me intriga el saberme fascinada
También el no saber qué hacer con esto,
He resuelto que lo mejor es entregarte todo cuanto tengo
Es poco y está maltrecho,
Pero mis ganas de amar siguen idénticas como al principio,
Eso no se desgasta, por el contrario
Tu amor y compañía logran endulzar el camino.

Te amo, no lo escribo con un suspiro,
Mas sí con un intermitente latido,
En un afán de explicarte que por ti
La vida ha cobrado un nuevo sentido.

No quiero que los minutos se agoten
A tu lado, el tiempo corre a trote.
Deseo que siempre tengas presente,
Que nuestro mundo siempre florece.

Gracias por regresarme la inspiración
Que algún día sentí perdida,
Gracias por ser el hombre
En quien confío toda mi vida.


En un principio titubearon, pero
comenzaron este baile esperanzador
un baile que no necesita pies, ni derechos, ni izquierdos
un baile con el corazón, de un breve contoneo.

Tal cual dos galaxias destellantes y brillantes
maridan sus almas en un beso suplicante,
aquí, donde todo y nada sucede cada día
aquí, donde tierra yerma había
surge vida, fulgor y algarabía
es el universo que clama: aquí nacen maravillas. 

Tanta conmoción ha causado este candor
que al fin, el baile llega a su máximo esplendor
dos galaxias, sintiendo el calor de este danzón, 
mezclándose y acariciándose bajo un mismo resplandor. 

Allá en el horizonte se vislumbra
la gran luz que siendo supernova emanan
porque ya son inseparables
esos dos seres que eternamente se aman.



I wasn’t looking for anything at all when I met you. Actually, I wasn’t planning on falling for anyone so soon. But then I met you. And that was it…I guess things just happened. I found you and I found myself slowly wanting to spend time with you. It was simple. It was easy. And I think that’s how the best relationships begin. You’re not looking for anything and then suddenly you realize; you have something. 



Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas
por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estás solo
estoy sola
pero a veces
puede la soledad
ser una llama.


Intimidad, de Mario Benedetti


Todos los caminos me llevan hacia ti

Arte por Chiara Bautista


Algo hay entre los dos, un lazo inseparable, todo un universo que nos une. Compartir la vida contigo, de repente, es lo más bonito que tengo. Siéntete con el derecho de proclamarte dueño de la mejor parte de mí. 

Without love, what is there?

Lo importante al final del día es tener a alguien a quien contarle todas tus aventuras, solo así cobran significado. (tomado y adaptado de The Hitsman's Bodyguard).

Arte por Chiara Bautista

Dominando


Sabemos que solo abriendo los ojos se sale de una pesadilla, pero el remedio, en este caso, es cerrarlos, no los propios, sino los que se reflejan en el espejo. José Saramago. 



Los voy a esconder, merezco ser feliz. Intentaré deshacerme de ustedes, los reprimiré, los ahogaré y asfixiaré. Mis miedos.



I don't think anyone is ever ready, but when someone makes you feel alive again it's kind of worth the risk.

And this is how I try to explain to myself my desire of loving again, the truth is that I'm not disappointed at all, instead, I'm impressed, and I wonder: how can I be possible of feeling my soul and my heart this way again? How can my capability of loving remain still intact?

Sitting in late night in front of my monitor, I am truly and pretty sure that I want this, considering all the risks, and whatever it will take, I'll take it. No more "I don't assume the consequences, I supress them"

You've split my entire universe one more time.
It seems that life found a way in the desert.

You see? This is the first time that I find myself encouraged and decided to try new things and new manners of get done stuff, stuff like this, writing a post on Blogger using a language different from my mother tongue for the very first time... It feels nice, y'know? :) You make me feel nice.




Por Liniers

Sé que nunca más encontraré nada ni nadie que me inspire pasión. Tú sabes que ponerse a querer a alguien es una hazaña. Se necesita una energía, una generosidad, una ceguera… Hasta hay un momento, al principio mismo; en que es preciso saltar un precipicio; si uno reflexiona, no lo hace. Sé que nunca más saltaré.
Jean-Paul Sartre
Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno: entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.

Nocturna

Sentada en el confortable plástico del asiento del inodoro, pienso, como si de una ufana revelación se tratase, y se me retuerce el corazón, me timbra la garganta, me arde el pecho, y un culero ardor me remueve toda la espina dorsal: jamás. En otro acto vandálico o valiente o pesimista, por nada del mundo permitiré que nada ni nadie me vuelva a dañar en esta improbable existencia. A punto de derramar un caudal, me aferro a mi amor propio, y dilucido que, hay personas dispuestas a hacerme más daño del que pueda imaginarme.

¿Por qué me duele tanto esa incapacidad de comunicar?
En este nuevo camino que emprendí hace algunos meses (el del feminismo), logré aprender que las relaciones no se forzan, lo que va a pasar, pasará, el amor no obliga, y el amor jamás te hará batallar, o sentir que vales menos. El amor es y será. 
The Veil Nebula, 1.470 Light-Years away from the Earth! Credit: NASA/ESA Hubble Space Telescope


Le dejo la chamba al azar // 500

¿Por qué carajos no dejo de pensarte?


Entrada número 500. ¡Yay!
Al final de tu vida solo importan tres cosas:

Lo mucho que amaste, 

lo bondadoso que fuiste y

la facilidad con que dejaste ir lo que no era para ti. 


En la espera de algo que no sucederá, no puedo avanzar. Es mejor que continúe mi camino sola, sin sacrificar la paz interior, que no es negociable. 


Tantas vueltas en la vida, tantos ciclos, tantas historias, pueden representar cientos de batallas y me ciclo, me envuelo y me confundo, sin saber que la guerra terminó. 
¿Cuántas veces me perdí entre el miedo y el dolor?

Ya estuve en tantas, pero tantas batallas, 
sin saber que ya la guerra terminó. 
¿Cuántas veces me perdí entre el miedo y el dolor? 
Defendiendo las banderas del amor. 


Y he visto tantos, pero tantos fantasmas 
aferrándose a un tiempo que ya pasó. 
Cada historia que he vivido, las celebro y las bendigo, 
pero aquí y ahora es donde vive Dios. 


Yo quiero paz en mi mente 
para escuchar mi corazón, que no miente, 
hasta que nazca una canción diferente, 
esa que espera en mi interior. 
Esa que espera... 


Después que viví, 
después que perdí demasiadas madrugadas, 
ahora quiero saber, ahora quiero aprender 
que el destino es algo que decido yo. 


Yo quiero paz en mi mente.

Far away


Acabo de atravesar una de las crisis más impactantes de mi vida. Me descubrí sola, más sola que nunca. Probablemente me hacía falta escribir mis pensamientos como terapia, trataré de venir más seguido por acá.
A casi dos años de decidir terminar una relación, mis sentimientos aun no encuentran el camino de regreso.
Por si fuera poco, parte de la gente en quien más confiaba, demuestra que no deja de pertenecer a ese engreído grupo de seres que luchan por su supervivencia.

Tomar en cuenta las necesidades del otro es ciertamente, un aspecto muy difícil de las relaciones humanas, el más difícil, me atrevo a decir. Las relaciones humanas duran por eso, saber qué quiere el otro componente de la ecuación, entender por qué reacciona de tal o cual manera. El sexo no es lo más importante, es importante, pero no es lo más importante. Lo que pondera es la capacidad de comunicar, ¿Qué comunicar? Lo que queremos, cuando lo queremos, por qué lo queremos. Este aspecto se torna muy complicado en mi persona, no pretendo causar la sensación de que soy muy exigente, porque aunque lo sea, yo siempre pensaré que no lo soy, solo me gusta tener lo que merezco. ¿Ya he hablado de mi sentido muy marcado de la justicia?

Me encuentro en un punto donde no sé qué elegir, el no saber decidir me frustra más de lo esperado. Me causa comezón en no sé qué parte del cuerpo, y me insta a actuar de una forma que jamás me he planteado. ¿A qué estoy esperando? ¿A que alguien más decida por mí? ¿Es posible que me haya cansado de decidir? ¿O quizás sea que estoy cansada de tomar malas decisiones y reprimir las consecuencias?

Nuevamente, quiero negarme con todas mis fuerzas a sentir que quiero a alguien; no debo, no debo. ¿Para qué? ¿Para que el idilio acabe pronto debido a mi inestabilidad emocional? Siempre lo echo todo a perder, y acabo cada vez un poco más rota que antes. Es imposible no cumplir con esta condena, como un loop temporal, estoy condenada a repetir los mismos errores con personas diferentes.

Lo único que me mantiene con vida es el deseo imperante de salir a recorrer el mundo.


Comparto este fabuloso texto que me encontré en una de las redes sociales, lo obtuve de aquí.
Desde que tengo uso de razón me recalcaron que tenía que esforzarme por conseguir lo que creo merecer, que no podía rendirme aunque la condiciones fueran adversas, me enseñaron a luchar por las cosas, me enseñaron a ser fuerte y me explicaron de mil formas, como debía sujetar lo que ilusoriamente creía que era mío. Sin embargo, no me enseñaron a ser sabia, no me dijeron que también es bueno soltar aquello que no conviene y que puede representar muchos dolores de cabeza, sufrimiento y pérdida de tiempo.
Aprendí con el pasar de los días y después de varios tropiezos, que la demostración más clara de que algo funciona, es que fluye de manera espontánea y que no tiene la necesidad de ser forzada para que prospere. Pero en aquel entonces, mis deseos y expectativas eran tan fuertes que no podía ver las cosas como son, sino como yo quería que fueran, por eso presionaba por aquí y por allá para que las situaciones que anhelaba se dieran.
En mi afán por buscar la felicidad me volví infeliz, porque sufría durante todo el camino sin disfrutar del paisaje y del proceso, pues solo pensaba de manera ansiosa en la tan anhelada meta, que al final resultaba siendo algo diferente a lo que yo pretendía.
Como dice un popular meme que circula en las redes sociales y que inspiró este post, “Si tienes que forzarlo no es tu talla” y esto aplica para todos los aspectos de la vida, desde los más superficiales como la medida de un vestido o un par de zapatos, hasta para el trabajo, las amistades y las relaciones de pareja.
Cuando esperaba que alguien me quisiera de la misma forma en que yo lo quería. Cuando me empeñaba en mantener un amor que hace rato había muerto. Cuando deseaba que todo sucediera de la manera milimétrica en que lo había calculado. Cuando pretendía cambiar a personas y circunstancias que estaban fuera de mi alcance. Cuando era más el dolor que la alegría pero me negaba a aceptarlo. Cuando no entendía que si la frescura se pierde, todo se marchita.
Porque no era consciente de que muchas cosas bonitas simplemente suceden sin haberlas planeado y se dan de tal manera que no es necesario el sudor, el sobresfuerzo y las lágrimas, entonces todo se convierte en un regalo porque no hay imposición, no hay expectativas y no hay miedo de perder algo que no se tiene, que es prestado pero que se disfruta mientras dure y por eso se recibe con toda la apertura posible.
Desde entonces no me gusta que me presionen y desde luego yo tampoco lo hago, el amor crece cuando tiene espacio para respirar, es algo parecido a sembrar una planta, pues la situación florecerá en el tiempo preciso y no cuando a mí me dé la gana.


Hace unos días, al fin vi la película "The Perks of being a wallflower", con la participación de Emma Watson, Logan Lerman y Ezra Miller. Es una película que te invita a concientizarte y hacer algo en contra de afamado bullying, pero no es la clásica cinta para adolescentes, pues lo que quiero comentar es un detalle más profundo, el detalle de la aceptación de uno mismo, del amor propio, del mal llamado egoísmo en un intento por quererse y apreciarse y protegerse contra todo mal y toda persona tóxica. 
Se desarrolla bajo el tagline "We are infinite" (somos infinitos) y el que llamó mucho mi atención: "We accept the love we think we deserve" (Aceptamos el amor que creemos que merecemos).
¿El amor que creemos que merecemos va acompañado de golpes, mentiras, violaciones, humillaciones...? Si tú lo crees así, entonces sí, es el amor que mereces. Pero si no, ¿por qué debes aguantar tales maltratos solo porque ese amor que tú sientes hacia el vicimizador no te permite liberarte o ver las cosas con claridad?
Ningún precepto que te diga que todo eso está bien es válido o justo, ¡deshazte de ellos! ¡Quiérete, apréciate, cuídate! 
A veces recuerdo la frase que dicta también "Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser", de García Márquez, y es cierta, también es cierto que yo no tengo por qué aceptar ese amor que para mí pueda representar mas que migajas o insuficiente. Valoro mucho mi capacidad de amar, y valoro aun más mi capacidad de ser amada como yo quiero serlo, exijo serlo, al  mismo o mayor nivel de vuelta. No puedo ni debo quedarme con quien me da menos de lo que espero. ¿Expectativas? Sí. ¿Egoísmo? Pues, no. ¿No?
En ese intento, el que menciona el texto de arriba, el de empeñarme en salvar algo que ya está muerto, siento que me perdí, cosa más triste y desesperante es que aun no logro encontrarme. 

Hoy, a primero de 1 enero del 2016, estoy sentada en la sala de mi casa, sobre mí tengo una frazada y el estómago lleno de un postre delicioso que hice para la cena de nochevieja.

Desde hace algunos días, mi mente se ha dedicado en el montón de palabras que quiero escribir, para expresar toda mi gratitud hacia el año que acaba de terminar. 
Puedo sentenciar que fue un año lleno de primeras veces (y espero que cada año siguiente sea así), las cuales tengo toda la intención de escribir extensamente a continuación.
*Aclaratoria: están ordenadas cronológica y no por orden de importancia.  

1. Fue la primera vez que usé calzones rojos. No es mi afán intrigar ni inquirir en que un simple acto supersticioso sea más poderoso que las propias acciones que se requieren para tener amor en tu vida, ni mucho menos quiero sugerir que fue gracias a los calzones que inicié una nueva relación después de aquella ocasión hace 3 años que decidí que no tendría más relaciones amorosas. Solo es un hecho divertido y curioso que nunca había accedido a hacer. Así inicié el año, con esa primera vez: sencilla y sin sentido ni lógica. 

2. Viví con alguien diferente a alguno de mis parientes o roomies, es decir, con una pareja. Aprendí a debatir un miedo arraigado en mi mente que consistía en no ser capaz de compartir mi espacio vital con alguien. Fue bueno y fue esporádico.

3. Viajé con mi pareja a la Ciudad de México. Fue un viaje lleno de altibajos, decidí terminar la relación al regreso. Es la primera vez que viajo a un lugar fuera del estado con la persona con quien comparto lazos amorosos.

4. Experimenté una relación de dependencia emocional culerísima. Aprendí que debo evitar eso a toda costa por siempre. Temo que eso me haya hecho catalogar este periodo de enamoramiento como el peor de mi corta existencia. Nadie se merece enamorarse de alguien que no se quiere a sí mismo y que está dispuesto a propinarte decepciones y el peor de los daños que hayas sufrido jamás. 

5. Eso me llevó a la quinta primera vez de mi vida: unfriend someone from my social networks. Cuando termino una relación, suelo mantener relación no cercana con esas personas, pues forman parte de mi vida, de mi pasado, pero no permito que se impregnen tanto en mi presente y mucho menos en mi futuro. Pasó que sus publicaciones se tornaron molestas y decidí, en un acto de valentía, eliminarlo de mi vida virtual, nunca había eliminado a alguien (que haya representado algo importante en mi vida) y por eso mi mente estaba algo dubitativa al respecto.
Un "chinguesumadre" proveniente del lado más recóndito de mi corazón puritano me dio el empujoncito que necesitaba para desmepeñar tal proeza. Y la verdad es que se siente a toda madre, es como un acto catártico, un masaje reiki o una alineación de chakras.
Además, es un parteaguas en mi toma de decisiones sobre a quienes les permito vigencia en mi vida, a todos les digo que mantener relación con personas tóxicas no es una decisión saludable.

6. Obtuve mi primer carro. Es un bonito auto color rojo, modelo 2006. Me ha costado bastante trabajo mantenerlo, y siento que no vale la pena. Ya veremos si lo termino vendiendo en este 2016. Tener un carro está sobrevaluado.

7. Viajé sola, dos veces, a la Ciudad de México. En mi intento por ser aceptada en a UNAM, viajé a a la capital en dos ocasiones para presentar dos exámenes. El 15 de enero publicarán los resultados.

8. Es la primera vez que digo "sí" a muchas cosas.
-Dulce, ¿vamos a una fiesta? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a la playa en tu carro? -Vamos.
-Dulce, ¿vamos a Disneyland? -Vamos.
Creo firmemente que la felicidad radica en los pequeños momentos que nutren esta existencia vana y sin sentido en su mayor parte del tiempo.

Me estoy encargando de valorarme más a mí, a mi familia, a mis amigos, a mi tiempo.
Me gusta mi vida, me gusta lo que soy y cómo soy, y no estoy dispuesta a que nadie más me haga pensar lo contrario.

Es curioso que la mayoría de las personas esperan a que inicie otro año para comenzar a cambiar esos aspectos de su vida que no encuadran con el ideal que manejan o les han venido imponiendo. No es necesario esperar al primer minuto de enero para agradecer por lo que se tiene (material o no material) y apreciar las cosas buenas de la vida, mucho menos para por fin hacer eso que siempre deseaste. La felicidad es un camino, no un destino. Prefiero vivir sin tener en cuenta la cuenta de los años, los meses o los días. Decidí dejar de sorprenderme por la celeridad del transcurrir del tiempo, ¡que pase y ya!

De Spock (personaje de Star Trek, interpretado por Leonard Nimoy, quien falleció en febrero del 2015), puedo tomar prestadas algunas de sus frases chingonas y aplicarlas para el año que acabó y para este año que comienza:


“For everything, there is a first time.”

“You cheated.”

“You lied.”

“Let’s see what’s out there.”
Hagámonos un favor todos. 
Y yo tengo que aprender. 

Hoy me di cuenta que soy parte de ese número extraño, de los que son más felices solteros que en una relación. Antes, debo aprender a no volver a ausentarme de mí misma. Es la sensación más horrible que puedes experimentar... más cuando estás en una relación.