En dos días, uno puede ir al doctor, de compras, al cine, leer un libro, comprar un carro o una casa.
Pero yo soy diferente (sin llegar a lo hipster, eso es tan hipster).
Me bastan -bastaron- dos días para enamorarme y querer a alguien con cierta locura.

Quizá me esté defraudando a mí misma, pues me prometí estar sola por un buen rato. La cuestión es que una no decide cuándo sí o cuándo no enamorarse.
Me siento bien, y 'ni modo', sucede que "cuando quiero, quiero a muerte".

Aún tengo dudas, desilusiones, heridas, y una que otra piedra en el zapato, pero también tengo esperanza, y eso es lo importante.
Él es una gran persona, me enamora cada día más. ¡Le quiero un mucho!
Skype ha sido una excelente herramienta de comunicación, estoy lejos de él. Es casi desesperante contar los días para volverlo a ver, pero vale la pena: él vale la pena.
¡Tenemos tanto en común! ¡Es simplemente genial!
Este idilio ha tenido un buen comienzo, lo sospecho y lo deseo: me da fuerzas para seguir adelante.
Es mi loquillo al que ya quiero con todo mi corazón.

Ya no tengo crisis existenciales en las duchas. :)


A mis casi dos meses de vivir en la ciudad de Nogales, Sonora, decidí cambiarme de vivienda. La casa que elegí está a 5 minutos de la escuela donde laboro (caminando), es decir, está ubicada detrás de ella.

Vivo bien, tengo todo, excepto un microondas. Compré un refrigerador, tengo televisión por cable, internet inalámbrico, entre otros servicios.

Los primeros días me sentía rara: nunca, NUNCA, había vivido sola, y no me sentía mal por ello, pero me sentía rara, de repente me sentí sola. ¡Claro, idiota: es porque estás sola!
Después, terminé por acostumbrarme (ya he mencionado la rapidez impresionante con la que me acostumbro a las situaciones abrumadoras).

Disfruto la vida así. Hago lo que deseo a la hora que deseo y cómo lo deseo, pero eso no significa que no sea responsable.

En la escuela (mi trabajo) me va bien. Disfruto el trabajo con mis alumnos de sexto grado. Lo que se me dificulta bastante son las relaciones personales con los demás docentes. No me caen bien, y no les caigo bien. No me interesa hablarles, su plática es vana y vacía, especialmente las pláticas de las mujeres. He encontrado dos buenos amigos, hombres, sin embargo, las habladurías no se han hecho esperar, lo cual me viene valiendo MADRES.

Hoy más que nunca, reitero que esta es mi canción, la que me describe de principio a fin.
Y me encanta.




Sé que llegará el día
En el que no habrá herida
Causada por el odio
De los que no son igual.

Y sé que duele soportar
Que escueza tanto la soledad
Por no vestir como ellos
Y por ti misma pensar.

Te enciendes tal que una flor
Cuando suena tu canción
Le gritas en silencio al viento
Que es libre tu corazón.

Sin fronteras, sin nación
Sin credos, ni religión
Que no esclavicen al hombre
Jamás en nombre de un Dios.

A veces eres tempestad
Y tras la tormenta, eres paz
Pero te cuesta tanto
Saberlas utilizar.

Y opinas que la honestidad
Son los zapatos con los que andar
Y por brújula tus sueños
Y en tu mochila la lealtad.

Tú buscas en la educación
Un arma para ser mejor
Y no que te amaestren
O te domen con un "no".

Y en los libros de texto
Vas buscando un pretexto
Para escribir un verso
¡O pintar un corazón!.

Si tiemblas como un niño
Ante un beso o un guiño
Y piensas que sus labios
Son el retiro del dolor.

Si olvidas una afrenta
Y no tomas en cuenta
Al que habla con la bilis
Y corrompe la verdad.

Si necesitas respirar
Además de aire, libertad
Y el heavy es tu bandera
Siempre nos tendrás aquí.

Y aunque cueste una eternidad
Que te respeten por pensar
Sigue adelante y lucha
No estás sola, ¡somos más!

Soy importante

Proyecto número dos: Escribir biografías y autobiografías. No importan -tanto- las faltas de ortografía, ni el montonal de correcciones, ellos me dan todo su cariño, y esto es recíproco.
Soy tan importante para mis alumnos que ya soy parte de sus biografías. Esa importancia me provee de una enorme responsabilidad para con ellos y lo que representa mi profesión. 
Los quiero con todo el corazón a mis condenados.





Aquí

Aquí en Nogales la vida es algo insípida.
Me levanto a las 5:20 de la mañana, voy al baño, me lavo la cara, tomo mi respectiva taza de café y continúo mi rutina.
A la una y media de la tarde ya he llegado a casa después de mi trabajo. Los niños parecen ser siempre los mismos.
A las seis de la tarde ya me encuentro bañada.

Hacemos la comida, vemos un poco de televisión, después, cada quien se dedica a hacer sus deberes.
De vez en cuando, jugamos Mario Party en el N64. Cenamos, y es todo. Así se ha ido un día aquí.

El solo pensar en ir a Hermosillo me da mucha pereza: el camino son cuatro horas, además, el calor me repele; aquí en Nogales ya se siente frío en las mañanas, y las tardes son frescas.

Es sencillo, pero esto me va a matar.

New life


La muchacha quería salir de Hermosillo, Sonora, México; ya lo hizo, pero tiene muchos miedos.

Las cosas en casa no iban muy bien, mi anhelo consistía en que la hora de mi partida llegara lo más rápido posible. Llegó y me tomó desprevenida.
Lloré tanto al despedirme de mi hermana. Era increíble que ella y yo nos separaríamos, después de 21 años de estar juntas.
Ahora ella me hace mucha falta.

Mi plaza docente me fue asignada en una ciudad, dentro del mismo estado, se llama Nogales. Es un lugar muy pintoresco: está entre un montón de cerros; me recordó a Guanajuato.
El paisaje en general es lindo, a la entrada de la pequeña ciudad, los cerros están verdes.
Acá neva, aunque sea desierto. En parte, fue una de las razones por las que escogí este lugar, como nunca he visto nevar, esta será mi oportunidad. Además, ahorita en verano no hace tanto calor como en la capital.
Las desventajas de vivir en un clima tan frío es que me enfermaré más seguido.

Mi casa es un departamento dentro de un conjunto de departamentos en renta, vivimos tres personas: dos mujeres y un hombre, distribuidos en dos recámaras. Aún estamos en el proceso de adaptación, amueblando y detallando la vivienda. Me molesta que esté arriba de un cerro, la empinada es muy cabrona, una se agita demasiado cuando va subiendo.

Extraño la capital, extraño mi casa, extraño mi cuarto, la comida de mi mamá, a mi familia más que a nada.
Solo espero que el tiempo se vaya rápido y yo esté de nuevo en mi querida casa, a pesar de que la relación con la señora no vaya bien. También espero que este distanciamiento sea cosecha de cosas buenas, como madurar, aprender muchísimo de mí, así como a cocinar y administrar mi dinero.

Por lo pronto, debo plantearme permanecer fuerte, como siempre, aunque me esté desmoronando en añoranzas y nostalgias por dentro. Debo acostumbrarme, adaptarme, sobrevivir y seguir.
Me siento un poco triste.


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Ya es mi quinto día en Nogales.
No es muy grande, si recorres Nogales por todo el bulevard principal, harás como máximo 30 minutos. Ya conozco la mayoría de las rutas de camiones. La ciudad está llena de negocios de servicio de cambio de moneda (pesos por dólares y viceversa), puesto que es ciudad fronteriza.
Justo ayer que andaba en uno de los camiones, llegamos a una enrejada de barrotes grandes y gruesos, me pregunté qué escuela o instituto sería ahí, ni escuela, ni instituto, esa madre es la línea internacional; sí, del otro lado es Estados Unidos de América. Fue impresionante, de un lado estaba la podredumbre, la mediocridad, las calles sucias y descuidadas; y del otro lado, la grandeza y magnificencia de los EEUU: las calles muy limpias, árboles cortados y el césped cortado. Sí se nota la diferencia, abismal diferencia.

Creo que ya me acostumbré. Sabía que sería rápido, pero no me imaginé qué tan rápido sería, hasta siento que no extraño Hermosillo.
Trato de verle el lado amable y bueno a las cosas, en estos cinco días hemos buscado atajos para que el camino sea menos cabrón para llegar a casa. Justo hoy decidí buscar uno más y lo encontré: me siento muy feliz por eso.

En la escuela primaria Héroe de Nacozari, donde trabajo, las cosas marchan bien. El día martes (cuarto día de nogalense) se presentó un altercado con una maestra soberbia, de nuevo ingreso como yo, pero creo que actué bien y sobre todo justamente, ya que, quien la conoce, se pone de mi lado, diciéndome: "Qué bueno que no la dejaste hacer lo que ella quería, es que así está acostumbrada". También me siento bien por ello, aunque seguramente, ya me odia y me ha echado hasta de la madre.
Pero así soy yo: me busco enemigos por donde sea: siempre digo la verdad y trato de actuar con justicia.

El punto es que le pelée el quinto grado. Y me lo quedé.
Ayer martes, mis compañeros y yo compramos los boletos para Hermosillo, el fin de semana estaré por allá.

En la casa aun nos faltan ciertos electrodomésticos, como un horno de microondas y una lavadora con secadora. Es necesaria la secadora, aquí amanece la ropa congelada en invierno y difícilmente llega a secarse. También hacen falta algunos muebles, como un comedor y sillones, pero la cosa ahí va, poco a poco vamos adecuando la casita para vivir a gusto.
Me está gustando la vida aquí, es sencilla, la gente pues, no es tan amable, pero sí ayudan en lo que les pides.

Ya quiero conocer mi salón de clases, decorarlo, limpiarlo, hacerlo mío. Quiero conocer a mis alumnos, pero no a sus papás.

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Hoy, sábado, estoy en Hermosillo, en mi casa. ¡Dormí tan a gusto en mi cama! ¡No quiero regresar a Nogales! 
EL AMENAZADO - Jorge Luis Borges.
Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única. ¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga 
erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la
Biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de los muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?

Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.


Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan las hordas.
(Esta habitación es irreal, ella no la ha visto).
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.






No aguanto estas fechas. Además de que no me agrada ver la televisión, odio ver deportes en ella (ni siquiera hago deporte, ¿Por qué coño me va a gustar verlo?).



Me cagan las Olimpiadas. Puede decirse que me cagan por su origen. ¿Un evento para un pinche Dios?
Me cagan porque es un dineral despilfarrado, el cual, obviamente, puede y DEBE emplearse en otras acciones.
El Comité Olímpico elige las sedes en cuanto a las capacidades en infraestructura de los países, ¿Por qué no hacerlo en un país pobre? ¡Así sí ayudarían!, o ¿Por qué las ganancias generadas por unos juegos Olímpicos no se destinan a obras de beneficencia?

No malinterpretes mi posición. No estoy en contra del deporte, ¡estoy en contra del sucio negocio que se hace con él!

Me cagan las Olimpiadas, porque cada que un mexicano realiza una gran proeza, ahí están los fanáticos con sus comentarios típicos de: "¡Qué bien jugamos!" ¿Jugamos? ¿Jugamos, cabrón? Hombre, es decir que si ves una porno ¿podrás decir "¡Qué bien follamos!"? ¡Idiotas!

Me cagan las Olimpiadas porque en México no existe ni un buen programa de fomento al deporte, ni siquiera para mantenerse saludable, porque el director de la CONADE se conforma con traer 3 medallas o menos, porque envía a quien se le da la gana y o precisamente a los más destacados en determinada disciplina; porque el deporte sí merece que se le dé un buen lugar en la distribución del gasto, lo cual ¡NO SE HACE!

Me cagan las Olimpiadas, porque lo que ocurrió en México, 1968, no tiene madres! (Genocidio de estudiantes "revoltosos", les mataron para que en las calles no hubiesen malas impresiones para los turistas adinerados que venían a las Olimpiadas).

Me cagan las Olimpiadas, porque, en lugar de unir a las nacionalidades, las separa en competencias.

Me cagan las Olimpiadas, porque, siempre hay pendejos que juzgan saltos de garrocha, clavados, sin siquiera saber qué chingados significa la palabra "garrocha".

Me cagan las Olimpiadas desde que era niña; en aquél entonces mi única preocupación era ver caricaturas, y las quitaban por poner esa maldita programación internacional. Actualmente, el asunto es diferente.

Me cagab, me cagan, me cagan.
¡NO MAMES!

Just maybe


En el alto

Quiero compartirles este hermoso cuento corto; es de Cesar Navagómez.
Me encantó, que lo disfruten.

En el alto

La luz roja me obliga a detener el auto.
Por la avenida miro transitar a muchos vendedores ambulantes.
Centro mi atención en una pequeña de escasos 8 años, que canta y pide dinero a los conductores.
De pronto me sorprende la enorme habilidad de un payaso manco que hace malabarismos a una sola mano con 3 naranjas.
Cuando la chiquilla se desplaza entre los autos tomando el dinero que los conductores le dan, el payaso se esfuerza en estar siempre atrás y cerca de ella, como si la estuviera cuidando.
El claxon del auto de atrás me hace voltear y al volver la vista el payaso ya no está.
Llamo a la niña y al darle unas monedas le pregunto:
-¿Tan chiquita y ya trabajando?
-Sí, señor, es que en mi casa somos pobres.
-Tú deberías estar en casa o en la escuela y tu papá ganando el dinero ¿o no?
-Mi papá ya no está, lo mataron.
-¿Cómo que lo mataron?, ¿porqué?
-No sé, fue en este alto, él no tenía una mano, pero aquí trabajaba moviendo tres naranjas, vestido de payasito.



Me toca olvidar

Tenía cara de niña pero era ya una mujer. 
Tenía una cara de niña y quizás la edad también.
Y amaba como una niña y a veces como mujer. 
Y olvidaba como niña y también como mujer.

Rogelio Magallán





Hoy cumplo 24 años.
A lo largo de ellos he logrado vanas proezas.
A mis 24 años ostento un título universitario con mención honorífica (Lic. en Educación Primaria), soy presidente de una asociación civil, trabajo en una escuela para el desarrollo del pensamiento matemático y no sé qué demonios será de mí.
A mis 24 años, soy madrina de una linda niña; no tengo amigos, no tengo novio, mantengo relaciones sexuales promedio y no tan satisfactorias; las que sí son satisfactorias son mis relaciones con los libros.
A mis 24 años detesto el tequila, desarrollé un gusto sin antecedentes por los zapatos y las micheladas.
No tengo una casa, como especulaba en mis dulces 16, tampoco tengo un carro, tengo iphone de segunda mano y una computadora portátil: suficientes por ahora.
Me he dado cuenta que no soy tan diferente a cuando era niña, sé que puedo cometer los mismos estúpidos errores una y otra vez y nunca voy a aprender, sé que soy tan nimia que puedo perdonar lo imperdonable, y luego darme cuenta de lo idiota que fui. Me doy cuenta que puedo pensar que las cosas son diferentes, que pudieron haber cambiado, y estrellarme contra el concreto, sabiendo que nada va a cambiar y que todo sigue igual, aunque irreconocible.
Conozco tanta gente. Hay caras que quiero y debo olvidar, hay caras que quiero mantener en el recuerdo vivo por siempre.
Mi ocupación es estar ocupada.
Es difícil que establezca una sana relación con los demás, generalmente, tiendo a fijarme y exhacerbar los defectos en lugar de las virtudes.
Hablando de defectos, mi mayor defecto es confiar demasiado en las personas.
Mi mayor esperanza es mantener mi ciega fe.
Mi mayor anhelo es encontrarme.
Mi gusto es aprender.

Pienso que esta edad es mágica, jamás había estado tan defraudada de mí y tampoco de la situación política de mi país.
Creo que he perdido más de lo que he ganado.
A mis 24 años, estoy soltera y creo que asi lo estaré bastante tiempo. Quizá para siempre. Pero no me crean, seguramente esto lo vocifero porque no he tenido un verdadero romance en meses, mi condición es que en el primer mes de soltera, suelo atarme a alguien.
Y moriré con 10 gatos.

A mis 24 años tengo una ganas endemoniadas de estar abrazada a alguien y sentir su calor y protección.



Derrotamiento?

Estas lágrimas son de dolor e impotencia, de ver un país desangrándose y aun así le causan más heridas.
Aguante, México!
¡Sobreviví al CAF! Y ya no sé si quiero volver a hacerlo... ya no sé.

Por otro lado, ahora deberé sobrevivir a mi examen profesional para titularme como Licenciada en Educación Primaria.

¡Uuuf! Siempre al límite, ¿no?


Faith

Cuando presencio una estrella fugaz, soplo las velitas de mi pastel de cumpleaños, se me queda pegada una pestaña en el dedo pulgar, son las 11:11, o las 22:22, o las 3:33, pido un deseo.
Siempre pido por el amor.
Siempre está alguien en mi deseo.

He comprobado que esos deseos no se cumplen, pero se siente bonito creer en algo, creer que se cumplirá. Tener fe y esperanza en algo.
Es tonto, porque no hay nada como luchar para que ese deseo se cumpla.



Ya es 15 de mayo, y creo que nunca había celebrado este día con tanto fervor. Creo que se debe a mi reciente práctica profesional, y a mi nuevo trabajo. Soy maestra, y me encanta.
Soy maestra por vocación, por profesión y sobre todo, por diversión.
¿Lo puedes creer? ¡Me pagan por esto! <3
"¡Cuando doy clases, me siento como una súperheroina!"

Aquellos que llevan la digna labor de enseñar son los maestros.
Ellos construyen, moldean, cimientan, siembran y conducen los conocimientos fundamentales para el futuro de los niños y adolescentes.
Ser maestro no es nada más cubrir un horario de trabajo, ni cumplir con los contenidos del programa escolar. Es ir más allá, ¡Formar gente provechosa y exitosa!
Ser maestro es pulir, cincelar y diseñar con paciencia y tolerancia las habilidades de cada alumno. Haciendo con ello una obra de arte universal.
La dignidad del maestro es mantener su ética profesional y responsable en bienestar de su propia actitud personal y educativa.
La dignidad del maestro se cultiva, se abona, se alimenta, se enriquece y se valora, con sus propias acciones.
Por su gran valor, la dignidad del maestro se fomenta día a día con el ejemplo innegable.
La dignidad del maestro es un regalo para la sociedad, es un estímulo para las familias, es una bendición para los alumnos ¡Es un triunfo para sí mismo!.
Maestro, Maestra:¡Cuida esa dignidad que tu propia profesión te ha heredado!
¡Sé un buen Maestro(a) ¡

Aullido

Ayer lloré amargamente, lo más amargo que he llorado en años.
Fue raro, pero catártico a la vez, la pequeña alma de Dulce Marea aulló tristemente a la luna.


Di tantas vueltas en la cama, me senté en la orilla y miré hacia fuera, hacia la calle solitaria y llena de vacío de la muchedumbre que cotidianamente pasea por ahí; miré la luna, y tan solo pensé en una palabra: "soledad" e instantáneamente, cayeron, uno a uno, celéricamente, cinco ríos afluentes de lágrimas saladas y amargas. Me entregué a la noche, a la ventana, a mis recuerdos. Lloré, lloré.
¿Por qué si hay tanta gente que me rodea, me siento tan sola? Lloré amargamente por eso.

Perdón.


Retomándome


Agua pura

Y o  m e  s i e n t o  p l e n a


Como he dicho y lo sostengo, amo mi carrera y profesión.

Ayer, viernes, culminó mi práctica profesional. Ayer, me despedí de 33 pequeños de quinto grado; ayer, se quedó con ellos gran parte de mi corazón. Pero ayer, yo también me llevé parte de los suyos, con los que conseguí piezas de un majestuoso rompecabezas que estoy armando: fueron piezas como "maestra, te quiero", "maestra, la voy a extrañar", "maestra, no se vaya", "maestra, quédese una semana más".

Es triste, porque en verdad disfruté mi estancia con ellos, disfruté enseñarles lo poco o lo mucho que sé, disfruté acompañarles a descubrir nuevos conocimientos, disfruté conocerlos, disfruté andar con ellos y acompañarlos en momentos difíciles y en momentos agradables.
Aunque a veces me sacaran canas verdes, les admiro mucho, porque me hicieron darme cuenta que aun me falta mucho por aprender en el terreno de esta hermosa profesión.
Agradezco también el incomparable apoyo de mi tutora, la maestra Ana Delia Castillo, quién me acompañó en mi camino de aprendizaje, brindándome consejos a lo largo de esta trayectoria.
Cierro este capítulo con una excelente sensación de armonía.




Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.

Y que les digo a mis alumnos, que me hicieron chillar:
"Si aún no se libran de mí, ¡quizá les dé clases en la prepa!" 
Muahaha :D
Me llevo muchas experiencias, grandes aprendizajes, buenísimos y no tan buenísimos momentos, muchas desveladas, pero una ENORME satisfacción. Fue toda una reivindación de que: Amo mi profesión. ♥


No hay mejor cosa que el saber que eres amada por tus alumnos.

La Luna y yo

No es que sea yo una mujer lobo, pero la luna llena me pone "rara". Más voluble de lo normal, más sentimental que la costumbre, a veces más cariñosa, a veces más amargada, a veces más estúpida, a veces más doliente.

Perigee moon, es un fenómeno lunar que se refiere al día en que la Luna se encuentra en el punto más cercano a la Tierra.
Luna llena y así de cerca... no sé qué va a pasar.

¡¿Por qué tenías que acercarte tanto justamente hoy?!



Pero yo te amo, Luna, y tú me amas a mí.


El universo sobre mí



¿Qué es lo que quiero? Es fácil...
"...Algo en mis intestinos decía: Puede ser una relación tormentosa, ¡cuidado!, puede seducirte, puede hacerte gritar, puede sacarte todo lo que llevas dentro...."





El día que me la presentaron, dude en hablarle, dude en tocarla; morena, vestía roble claro, de baja estatura, caderona, soberbia pero ofrecida. Algo en mis intestinos decía: Puede ser una relación tormentosa, cuidado!, puede seducirte, puede hacerte gritar, puede sacarte todo lo que llevas dentro.


Corrí el riesgo, avizoré sus caderas como quien acecha a su presa. Me le acerqué, la subí arrebatadamente a mis piernas, su cintura en mi rodilla, la manoseé, recorrí todo su cuello hasta apretarla de donde se aprieta mejor.


La noté asustada, desconfiada, esa mezcla de desconfianza y amabilidad que provoca aún más. La acaricié con fuerza y le saqué con maña sus primeros reclamos, su resonancia, su primera voz, aguda, grave, como risotadas pero con llanto.


Mi torpeza fue la de un principiante con más ganas que atributos, habilidoso en los errores. Como el imbécil que quiere todo y no sabe por donde empezar. La maltraté, la mal besé, tantas veces, demasiadas diría yo, que ese mismo día, inesperadamente y frente a todos, se dejó querer, se aflojó, se embraciló, me cedió los derechos de la noche y desesperadamente me hizo eso que llaman el amor; me hizo suyo; sin el mínimo pudor, sin la mínima vergüenza. Todos fueron testigos o cómplices del escándalo, de las incomodidades de la primera vez, del flamante estallido, del inicio de una relación complicada, y sí, algo tormentosa, algo imperfecta y descuidada, pero de mutuo complemento, un amorío que empezó esa noche y continúa con sol o con luna, de ruidos pasionales y a deshoras, de alardes, de pregones, de achaques, de no dormir por las noches; de un pégame pero no me dejes. Que ahora más que nunca y después de algunas imprudencias, varios embarazos no planeados, de partos fallidos y después de mas de 50 hijos, nos seguimos abrazando, atrabancados, y contándonos nuestros mas indecibles secretos, y frente a todos, como aquel día en que me la presentaron, yo con mi encarnada locura cuerda y ella con su perfume a tronco barnizado y sus seis cuerdas locas, desquiciadas como quienes exigen ser reventadas de amor.


Ella, la irresistible caderona Antares, la mejor amante, soporte de mis borracheras, de mis injurias, de mis acordes sucios, de mis protestas y mis denuncias, la que me tira a loco pero me alivia, la que me aguanta todo menos mis inoportunos silencios, la que a veces detesto, la que amenazo con abandonar cuando me coquetea abiertamente otra preciosa de aparador, de vestido caoba, la tentación de las caderas nuevas. Pero sabe de sobra que siempre regresaré, arrepentido con mi canción entre las patas, y a sus irrenunciables caderas, a cantarle al oído: te aviso que me quedo.


Pancho Lorenz




Sin duda alguna, son fotos veladas después del adiós.
Remedos de otros tiempos.
Escarabajos en ámbar.
Ese lugar feliz al que no debo tratar de volver.
Mantener ese bello recuerdo.
Y morderme los ovarios.

21

Hace bastante tiempo, publiqué una nota sobre el por qué el anillo de compromiso va en tal dedo, en la cual está este texto adjunto. 
Lo vuelvo a colgar porque son detalles importantísimos, pero suelen olvidarse. Es un recordatoria para mí misma. Es tiempo de seguir el número VEINTIUNO.


Mental Feng Shui 

UNO. Dale a la gente mas de lo que esperan recibir y hazlo con alegria. 
DOS. Cásate con un hombre/mujer con quien te guste platicar. Conforme envejeces tu sentido por conversar se enriquecera como cualquier otro. 
TRES. No creas todo lo que oyes, no te gastes todo lo que tienes y no duermas todo lo que quieres.
CUATRO. Cuando digas 'te amo', dilo con un profundo sentimiento. 
CINCO. Cuando digas 'lo siento' mira a la persona a los ojos. 
SEIS. Está comprometido por lo menos seis meses antes de cásarte.. 
SIETE. Cree en el amor a primera vista. 
OCHO. Nunca te rías de los sueños de los demas. Las personas que no tiene sueños, no tienen mucho. 
NUEVE. Ama profunda y apasionadamente. Puedes salir herido, pero es la unica manera de vivir la vida plenamente.
DIEZ. En desacuerdos, pelea justamente. No digas nombres. 
ONCE. No juzgues a la gente por sus familiares. 
DOCE. Habla con calma y piensa rápido. 
TRECE . Cuando alguien te hace una pregunta que tu no deseas contestar, sonríe y pregúntale 'porque quiere saber eso'. 
CATORCE. Recuerda que un gran amor y grandes retos siempre envuelven un gran riesgo. 
QUINCE. Di salud cuando oyes a alguien estornudar. 
DIECISEIS. Cuando pierdas, no pierdas la lección. 
DIECISIETE. Recuerda las tres R´s: Respeto por ti mismo; Respeto por los demas y Responsabilidad por todos tus actos.
DIECIOCHO. No permitas que una pequeña disputa lastime una gran amistad. 
DIECINUEVE. Cuando te des cuenta que has cometido un error, toma inmediatamente acciones para corregirlo.
VEINTE. Sonríe cuando tomes el telefono para contestar una llamada, la persona que llama lo podra sentir en tu voz. 
VEINTIUNO. Pasa algun tiempo solo.

Another Shore

Dicen por ahí, no estoy yo para decirlo, ni ustedes para creerlo, que cuando una mujer dice: "se acabó todo" significa, demuestra que me quieres.

Sigh.





Quizá tenga que recurrir a enfrascarme en mi trabajo, como vil terapia ocupacional.

Por Yague Solar

Imagina que estás frente a una gran escalera... está junto a ti esa persona que es importante para ti..(novio/a, esposo/a, amigo/a etc) y están fuertemente tomados de la mano...  

En un nuevo movimiento hacia arriba, viene lo inevitable y se sueltan de las manos, puedes quedarte ahi y llorar y patalear tratando de convencerle de que te siga, que te acompañe, puedes incluso ir contra todo tu ser y tu mismo/a bajar de nivel con tal de no perderle, pero despues de esa ruptura en el lazo, ya nada es igual, así que por mas doloroso y dificíl que sea entiendes que no puedes hacer más, más que seguir avanzando y esperar que algún día vuelvan a estar al mismo nivel. 

Desafortunadamente para esa persona no ha llegado el momento de subir de nivel, así que se mantiene en su posición inicial, subes un escalón más y ya ahi si es muy dificil mantenerte unido, te duele y mucho luchas entre tu deseo de que esa persona suba de no perderla, pero tú ya no puedes ni quieres bajar de nivel. Pero tú subes un escalón mas y esa persona se niega a hacerlo, ya las manos han empezado a estirarse y ya no es tan cómodo como al principio, subes un escalón más, y ya el tirón es fuerte, ya no es disfrutable y empiezas a sentir que te frena en tu avance, pero tú quieres que esa persona suba contigo para no perderla.

Mientras están en el mismo nivel, todo está perfecto, es disfrutable. Pero de pronto, tú subes un escalón, pero esa persona no, esa persona prefiere mantenerse en el nivel inicial, ok, no hay problema, es fácil aun así estar tomados de las manos...   

Eso pasa cuando inicias tu camino de crecimiento interior, en ese proceso, en ese avance pierdes muchas cosas: pareja, amigos, trabajos, pertenencias, todo lo que ya no coincide con quien te estás convirtiendo ni puede estar en el nivel al que estas accesando.
Puedes pelearte con la vida entera, pero el proceso así es. El crecimiento personal es eso..personal..individual..no en grupo, puede ser que después de un tiempo esa persona decida emprender su propio camino y te alcance o suba incluso mucho mas que tú, pero es importante que estés consciente de que no se puede forzar nada en esta vida. 

AHORA, TODOS PODEMOS ENTEDER PORQUÉ NOS ENCONTRAMOS CON DIFERENTES PERSONAS EN LA VIDA Y PORQUÉ OTRAS SE QUEDAN ATRÁS.




Vacations time




S E M I L L A
Bien es sabido que la educación en México apesta, es pésima, irrisoria, una burla.
México es el país que más invierte en su educación, y ¿Dónde coños está el cambio?

Al entrar a la carrera de licenciatura en educación primaria, en la escuela normal del estado, pensé que ésta sería una escuela muy exigente. Primer signo de que no lo era, la facilidad del examen de admisión. Me refiero a que yo no estudié mucho, que digamos, para presentar este examen y quedé en el número 11 de entre los seleccionados, de un total de 285.
Es una verdadera lástima, mis compañeros no son analíticos, no acostumbran razonar, mucho menos leer... y muchos más, admiten sin pena alguna que sí aceptarían una plaza por medio de una palanca *I don't want to live on this planet anymore* vaya, de aquí sale la próxima "calidad de la educación" en México. Este es el segundo signo.
El sistema educativo no va a cambiar, mucho menos la cacique que está frente al poder del sindicato de maestros de los trabajadores de la educación, los que haremos el cambio somos nosotros, nosotros como maestros, nosotros como estudiantes, nosotros como padres de familia.

En estos momentos, me encuentro elaborando un documento recepcional. Es una licenciatura, y no elaboraré una tesis. Es un documento recepcional. No es una investigación, es solo un requisito más en esta burocracia llamada educación mexicana, donde un niño no puede reprobar, si no sabe leer ni sumar, ¡¿qué importa?, que pase al sexto grado! Ese es el tercer signo de que esto no es lo que yo esperaba de una escuela formadora de docentes.

Más allá de ser ésta una queja más hacia mi alma mater, pretendo esclarecer que es es más que obvio que somos los maestros quiénes hacemos la diferencia. No soy una maestra mediocre, soy una maestra profesional, que se preocupa por siempre aprender y saber más, por apoyar a los niños que más lo necesitan, que les da jalones de orejas a los papás flojos y desinteresados en el aprendizaje de sus hijos y que cree, absurda e ilógicamente, que los maestros la tenemos que hacer de papás, también.
Basta ya de andar echando responsabilidades a otros cual pelota se tratase, asumamos nuestros roles y hagamos lo mejor que podamos, porque si la escuela no te exige, exígete tú mismo.





De repente te das cuenta de que todo ha terminado de verdad, ya no hay vuelta atrás, lo sientes y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, mucho antes, y es ahi, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.