Enough!


"Maybe we will meet again when we are better for each other"

No, that line is such fucking bullshit
I loved you with every inch of my fucked up heart and you couldn’t love me back
I was in recovery
I still am and I will be for the rest of my life
So please, if it is three years from now and you see me on the street
Don’t come up to me in the hope that you could rekindle the fire you started in my bones
You left me when I needed you
When I was crying for you on the bathroom floor at 4am
And no matter how much time passes
You will never be enough for me
You will never aid my recovery
You will only hinder it
And so I’m sorry sweetheart
I have to let you go
Please know this isn’t temporary
This is real
I gave you what I had left
I know it wasn’t much
But you spat it back at me anyway






A estas horas, aquí

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
Uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
No tengo "hambre de amor", pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
Leer, o recordar,
o sentirme tufos de literato,
o esperar algo.
Habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro...
Este cielo de México es oscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(Anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
Hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
Si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.

La jaula que me cuente sus amores con el canario.
La pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.

¡Qué bueno que se quedara mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!

Jaime Sabines



Pero, ¿qué? No tengo ninguna prisa. Soy de las mujeres que se embrutecen cuando están en una relación; celebro que mi cerebro está dopado de no sé cuántas enzimas que me atontan; sí, me hago más vulnerable, porque pongo todo mi esqueleto sobre la mesa, doy todo lo que soy, ofrezco toda mi alma y confianza, mi esencia y mi fe. 

Tonta. Sería mejor estar muerta. 

¿Amas o solo miras el culo?



Tú dices que amas la lluvia,
sin embargo usas un paraguas cuando llueve.
Tú dices que amas el sol,
pero siempre buscas una sombra cuando el sol brilla.
Tú dices que amas el viento,
pero cierras las ventanas cuando el viento sopla.
Por eso tengo miedo,
cuando las personas dicen que me aman.




Tres años tardé... ¿Cuántos más ahora?

Es horrible tener ataques de ansiedad; desaparecer, de repente, no suena tan mal. 


No te odio, ni siquiera me caes mal o sea que me desagrades.
Odié la persona en la que me convertí en el tiempo que estuvimos juntos.

¿Por qué necesité de una relación nociva y tóxica? Quizá sí fui dependiente, quizá mi amor quiso rescatar eso sin miramientos, sin caer en cuenta que me perdí a mí misma, y que tardé en encontrarme.
Pero aquí estoy, con algunos rasguños de por medio, abrazándome y asegurándome de estar bien, para no volver a pasar por una relación castigadora, no así.



Do you ever miss yourself? The person you were before you had your first heartbreak or before you got betrayed by a person you trusted? ―Unknown

artwork by Rohan Daniel Eason

Estoy reciclando escritos desde ultratumba, es lo mismo que reafirmar aprendizajes y conocimientos adquiridos.
Esto fue del 2010, aplicable 100% a mi presente 2015.

Tan lejos


En un intento por salvaguardar mi respeto y amor propio, me estoy deshaciendo de las cosas y personas que son dañinas para mí.
Llegan momentos en los que me taladro la mente, uso una lija cerebral y pienso: ¿Cómo pude permitir que una persona egoísta, a la que le entregué toda mi confianza y cariño, me hiciera tanto daño?

No fue muy tarde para comprenderlo, nunca es demasiado tarde, pero pude evitar, gracias a mi generosa inteligencia, que el daño fuera irreparable.
Me he dado cuenta que no he perdonado muchos agravios y errores del pasado, y debo trabajar en ello.
También pude darme cuenta que YO soy YO, no dependo de nada ni nadie, soy feliz conmigo misma, ME TENGO A MÍ MISMA y eso es más que suficiente para saber qué es lo que merezco y la basura que otras personas quieren desechar en mí que debo rechazar.

No lamento haber creído en ti. Lamento haber perdido tiempo y energía en lograr enardecidamente que esto funcionara, que el amor fuera más grande y poderoso que tu vil egoísmo.


Retomo el poema de Pancho Lorenz, que alguna vez publiqué por allá del 2009, hace algunas heridas y antos lastimeros.
Ahora recuerdo: Fui yo quien empezó a notarle
a tu razón esclavista someter a tus sentimientos,
poniendo agua falsa a vidriar tu mirada,
y regañando a cuanto espejo rechazara ese intento.
Seamos honestos, aturdidos jamás nos escuchamos,
me pedías retractarme sin haber dicho nada,
era tan aburrido el amor que había que memorizarlo,
y no es que no hubiera querido oler tu cuerpo,
en ese momento me tenías del todo constipado.


Ahora lo sé: Aunque amanecíamos encimados
nunca fui de tu incumbencia.
Ahora estoy tan lejos, tan lejos,
que al inclinar mi silencio, beso tu estallido,
Ese explosivo en el que sigo creyendo
Aquel que reza: solo a dos manos
el amor es insostenible.

Solo para hombres con destino


Si tú me olvidas


QUIERO que sepas

una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.





El sentimiento de irte sin tener la oportunidad de demostrar que no estás equivocada es equiparable a que te roben tu cartera sin tiempo de defenderte.
Al final, no importan las cosas buenas que hayas sido capaz de hacer. 


No me hablen de esperanzas vagas
persigo realidad.


Aprender implica apropiarte de un proceso y hacerlo tuyo, según tus construcciones mentales. Aprender implica que en caso de cometer un error, tus habilidades cognitivas te rindan cuentas con el fin de no volverlos a cometer. 
Aprender es un camino muy difícil, como docente lo sé muy bien. 
La cosa es que aprender de mis errores me ha costado más trabajo del que debería. 

Hoy me doy cuenta que no aprendí, realísticamente hablando, y me siento como una basura, quisiera obligar a mi cerebro a que aprenda, sin embargo, me veo imposibilitada pues ya he cometido de nuevo el mismo error: una segunda ocasión, y me siento como una soberana basura. 

Hoy, a mis escasos 26 -casi 27 años- puedo decir sin orgullo que me encuentro más rota y en calidad de asco.

Es una sensación de disgusto y decepción el saberme en una misma situación de hace algunos años. Exactamente la misma situación. 

A pesar de mis vicisitudes, TENGO que aprender. Y lo voy a hacer, aun si con ello me duela, por mí, solo por mí tengo el valor de seguir.